Halloween: un menú terroríficamente saludable

Halloween: un menú terroríficamente saludable

 

Pero haber, ¿puede existir un menú terrorífico, y a la vez que sea saludable? ¡Pues claro que sí! La verdad es que este es el primer año que estoy metida en este berengenal del Halloween… Solía ser más de panellets y castañas, por eso de la tradición. Pero oye, que digo yo, que bien podemos celebrar un menú terrorífico y luego brindar acompañados de unos ricos panellets, ¿verdad?

El año pasado te expliqué por las redes mi receta de panellets sanotes… y esta vez, contagiada por el entusiasmo de mi amiga Idoia de Villucraft, que es una forofa de Halloween (¡me contó que montaban unas fiestukis de miedo!), pues me dije, oye Marta, haz un menú saludable, que inspire a todas aquellas personas como Idoia, que celebran una noche de susto.

Y en estas estoy: te presento mi menú terroríficamente saludable.

Sopa de sapo:

Aunque muchos son los que hablan delicias de las ancas de rana, yo no, no las he probado nunca y vamos a hacer una sopita mucho más veggie… La gracia de esta sopa, al igual que el resto del menú, será la presentación. Es una sopa verde, porque es de aguacate súper healthy, pero la llamamos “de sapo”. ¡Para algo estamos en Halloween!

Ingredientes:

  • 1 kg aguacates en su punto
  • sal y pimienta
  • zumo de limón
  • AOVE
  • 1/2 L de caldo de huesos (también puedes hacerla con caldo vegetal)

Rocía los aguacates pelados con zumo de limón. Tritura la carne del aguacate con un poquito de caldo, sal y pimienta. Cuando esté bien triturado, sigue añadiendo caldo hasta conseguir la textura deseada. Sirve con gracia, en un bol envejecido, a lo bruja pirula.

Pimientos lúgubres del cementerio:

La verdad, si se te ocurren títulos mejores para el menú, te lo dejo en tus manos… Aquí sí que tienes que demostrar que eres algo “manitas”. ¿Sabes la típica calabaza vacía con ojos y boca de miedo? Pues vamos a hacer lo mismo con unos pimientos rojos lo más cuadrados e iguales posibles. Uno por comensal.

Ingredientes:

  • 1 pimiento rojo por persona
  • Arroz basmati integral
  • Ajos negros
  • Cebolla morada
  • AOVE
  • Sal

Primero limpia y vacía los pimientos, y dales ojos y boca. Reserva. Hierve el arroz (1 taza por persona) en agua y sal, escurre y resera. Pon en una sartén con un poquito de aceite una cebolla morada picada con una pizca de sal marina. Saltéala hasta que cambie de color, vigilando que no se queme. Añade unos ajos negros picados (también, uno por persona), y deja que se mezclen aromas y sabores junto con la cebolla. Añade el arroz para darle unas vueltas. Deja que se temple y sírvelo dentro de los pimientos.

Langostinos asesinos con…

Ay madre, qué fatal poniendo nombres… no me lo tengas en cuenta. Esto ni es una receta. Simplemente servirás unos langostinos hechos al horno con ajo, perejil y sal Maldon, en un cuenco cóncavo, puestos alrededor del mismo, como saliendo de éste.

… huevos arácnidos

Estos huevos son una monada. Bueno, pero monos en plan miedo ¡eh! ¡que estamos en Halloween!

Ingredientes:

  • huevos duros
  • aguacate
  • atún en conserva
  • aceitunas negras sin hueso

Una vez tengas los huevos cocidos, pártelos por la mitad a lo largo y vacía la yema. En un bol, con la ayuda de un tenedor haz una mezcla bien homogénea con las yemas de los huevos, el aguacate y el atún en conserva escurrido. Rellena los huevos con esta mezcla. Ahora vuelve a conectar con tu parte más delicada: parte por la mitad, a lo largo, las aceitunas negras. Encima de cada huevo (encima del relleno), pon media aceituna y con la otra mitad de la aceituna haz “patitas”. Cada huevo tendrá una araña.

Pinchos de Halloween

Porque todo en este mundo tiene su color. Navidad es roja y verde (¿o será blanca?), San Valentín rojo, primavera verde y multicolor. Y Halloween es naranja y negro. Así que buscamos un postre sano que nos de ese toque colorista… ¡y qué fácil es! Unas moras negras y un mango. Mmm….

Simplemente haremos unos pinchos a modo de banderola, alternando las moras con cubitos de mango.

Todo este menú es rico en fibra, antioxidante, con aminoácidos esenciales, nada feo que nos ponga malos… y con algo de atrezzo y mucha actitud, se convertirá en un auténtico menú terroríficamente saludable… hahaha (risa de miedo). Idoia, amiga, cuéntame qué te parece, chica: ¿te da susto este menú?

¿Sueles celebrar Halloween? Si es así, me encantaría que probaras mi menú. Y si es tu primera vez, atrévete… está de miedo… 😉 ¡Cuéntame, anda!
Guía fácil para hacer tu menú semanal

Guía fácil para hacer tu menú semanal

Organízate y triunfarás Si hay algo que se me pide constantemente entre diferentes tipos de clientes, eso es la organización y la planificación. Diseñé varios servicios para ayudar a planificar el menú semanal, precisamente porque es lo que más cuesta... En el podcast...

leer más
Desayuno para todos

Desayuno para todos

La comida más importante del día Eso no es verdad ¿ok?, sólo lo he escrito para llamar tu atención. Porque el desayuno, o la primera ingesta del día, no es más que eso: la primera ingesta del día. Pero se lo ha mitificado tanto, que aunque yo personalmente no le de...

leer más
Así es Nutrihelp por dentro

Así es Nutrihelp por dentro

Gestando la idea Hace unos meses, cuando todavía nos encontrábamos brindando con cava por el año que acabábamos de estrenar, y nos marcábamos una vez más los mismos objetivos de siempre, tuve una idea. Fue una idea como pocas, brillante, pero todavía sin forma; un...

leer más
El mejor yogur de coco del mundo

El mejor yogur de coco del mundo

Receta mejorada…

Ahí te lo dejo, sin pretensiones, el mejor yogur de coco del mundo. Porque de eso se trata en la vida, de mejorar. Y es que de verdad que no hay cosa más fácil en la cocina que hacerte tus propios yogures. Pero resulta que eso que tiene que ser la mar de fácil (un simple yogur de coco), a veces, no sale bien. Me lo habéis dicho vosotros. Unos pocos, que no os salen los yogures con leche de coco.

Así que yo, que me quedo con la mosca detrás de la oreja, me pongo a hacer pruebas, a inventar y a averiguar. Y esto es lo que pasa:

  • Lo ideal es que los hagas con leche de coco casera.
  • Si no puedes, compra una leche con un alto porcentaje en grasa (mejor las de lata que las opciones en tetrabrick).
  • La leche de tetrabrick, sin azúcar. Las leches de coco que llevan azúcar no van bien para hacer yogures. Y quien dice “azúcar”, dice también condimentos varios, tipo aromatizantes o edulcorantes.
  • Puedes hacerlos con fermentos propios para hacer yogures, como los de la marca A. Vogel, de venta en herboristerías y tiendas del sector natural.
  • O utilizar probióticos (los famosos Bifidus y Lactobacillus) de farmacia. En ese caso, con un par o tres de cápsulas es suficiente.

 

Manos a la obra:

Necesitamos:

  • 3/4 de litro de leche de coco
  • 2 cápsulas de probióticos
  • 1 c.p. gelatina en polvo o agar agar en polvo

Y por supuesto, mucho amor… Porque ya lo sabes, las recetas hechas con cariño saben mucho mejor, ¡y nutren más!

yogur de coco
Preparación:

Pon al fuego la leche de coco y cuando arranque a hervir añade el agar agar o gelatina. Baja el fuego y déjalo unos 10 minutos sin dejar de remover. Retira del fuego y deja reposar para que se temple. Cuando ya no queme (tienes que ser capaz de introducir el dedo y no quemarte), añade los probióticos, mezcla bien y deja que repose otros 10 minutos más.

Coloca la mezcla en tarros para yogurtera y déjala conectada unas 12 h.

¿Y si no han salido bien?

Pasadas las 12 h (que puedes haber dejado durante la noche), a veces se puede haber formado dos capas. No pasa nada: ¡tus yogures están bien! Simplemente se han separado la parte más acuosa de la más grasa. Remuévelos bien, tápalos y déjalos en la nevera un mínimo de 4 horas antes de degustarlos.

Puedes servirlos con fruta fresca a trocitos, con virutas de coco, miel, frutos secos, etc. o utilizarlos para hacer un pudding de chía demasié.

¿Deliciosos? Sí. ¿Versátiles? También. ¿Fáciles? Por supuesto. Cuéntame, ¿qué te parece esta receta mejorada de yogur de coco?
Guía fácil para hacer tu menú semanal

Guía fácil para hacer tu menú semanal

Organízate y triunfarás Si hay algo que se me pide constantemente entre diferentes tipos de clientes, eso es la organización y la planificación. Diseñé varios servicios para ayudar a planificar el menú semanal, precisamente porque es lo que más cuesta... En el podcast...

leer más
Desayuno para todos

Desayuno para todos

La comida más importante del día Eso no es verdad ¿ok?, sólo lo he escrito para llamar tu atención. Porque el desayuno, o la primera ingesta del día, no es más que eso: la primera ingesta del día. Pero se lo ha mitificado tanto, que aunque yo personalmente no le de...

leer más
Así es Nutrihelp por dentro

Así es Nutrihelp por dentro

Gestando la idea Hace unos meses, cuando todavía nos encontrábamos brindando con cava por el año que acabábamos de estrenar, y nos marcábamos una vez más los mismos objetivos de siempre, tuve una idea. Fue una idea como pocas, brillante, pero todavía sin forma; un...

leer más
4 helados espectaculares

4 helados espectaculares

Por riquísimos y por sencillos

El otro día, rememorando viejas glorias televisivas, vi un capítulo de una de mis series favoritas: Friends. En este, Ros confesaba una manía suya: no le gustan los helados. Y me quedé pensando si conocía a alguien que no le gustara semejante ricura. Y no. No conozco a nadie. Puede que haya gente que ni fú ni fa, ¿pero que no le gusten nada nada los helados?

En mi familia, como la peque de la casa se pirra por los helados, da igual forma, textura o sabor, mientras sea un helado se lo zampa, tuve que ponerme las pilas hace años para hacerlos en casa si no quería que mi churumbela llegara a la pubertad diabética. Porque sí, los helados convencionales están abarrotados (y más, y más) de azúcar, colorantes, palma y otras porquerías.

Así que si de vez en cuando te apetece un Negritón, tómatelo, tampoco somos unos healthy-radicales aquí… Pero si va a ser más a menudo que “de vez en cuando”, toma nota. Te presento mis 4 favoritos. Cuatro espectaculares. Los cuatro que hago más a menudo en casa, unos por su sencillez (pim pam y tómatelo) y otros, más currados, por su exquisitez.

Granizado de sandía y lima:

  • media sandía sin piel ni pepitas, cortada a cuadros y congelada.
  • zumo de una lima

Echa la sandía congelada en tu Vitamix o robot potente de cocina y tritura un minuto. Añade el zumo de lima y mezcla. Disfruta de su frescor. La combinación de sandía con el punto ácido de la lima queda espectacular. Y si quieres, puedes añadirle aún más frescor sirviéndola con unas hojas de menta.

Mi básico:

  • 3 plátanos congelados
  • 2 c.s. crema de coco (la leche de lata)
  • 2 dátiles
  • 1 c.c. canela o vainilla

Simplemente congela los plátanos. Yo siempre tengo en mi congelador para hacer diferentes smothies o helados. Échalos en tu Vitamix o robot, junto con el resto de ingredientes. Tritura y disfruta. Puedes echarle diferentes toppings, como almendra picada, coco rallado, etc. Y a esta base, puedes añadirle otra fruta o incluso cacao, para hacer tus propias versiones heladeras. Hace un año te enseñaba uno de mis helados más simples y buenos en este post.

 

helados espectaculares marta mato

El Frigopie de Elka

Este sí que en casa, nuestra primera vez, fue un flipe total. Lo aprendí de Elka Mocker, más conocida como Lala Kitchen, que fue una de las pioneras con los helados naturales.

  • 200 gr de fresas
  • 3/4 taza de leche de coco (de lata)
  • 80 gr de anacardos
  • 40 gr de aceite de coco
  • 1/2 vaina de vainilla
  • 1/3 de taza de sirope de ágave

Para este vamos a hacerlo al revés: primero batimos en el robot o batidora, y luego congelamos. Lo ideal es hacerlo en heladera, pero si no tienes, se trata de ir sacándolo del congelador para darle unas vueltas y que no cristalice.

El súper-mega-rico

Es que no se me ocurre otro título. Está ri-qui-si-mo. Y juro que mi opinión no tiene nada que ver con que me chiflen los aguacates. Es que de verdad está de miedo.

  • 300 ml crema de coco
  • 3 aguacates
  • zumo de 1/2 limón
  • 2 c.s. sirope de ágave o miel cruda.

Tienes 2 opciones: puedes triturar todo junto y luego congelar (esta es la mejor opción si tienes heladera), o puedes congelar el aguacate y triturar luego junto con el resto de ingredientes.

Yo, de verdad que lo siento en el alma por Ros y su manía con las cosas frías… Y entre tú y yo: me alegro que a mi pequeñaja le gusten tanto los helados. ¡Uno para tí, otro para mí! ¡Y que no cunda el pánico! Son healthy total…

 

Si pruebas alguna de estas delicias cuéntame, ¿cuál te ha gustado más? ¿O tienes alguna otra receta estrella que quieras compartir?

La ensalada perfecta

De algo aburrido a todo un manjar   La ensalada, un plato tan rico y completo, a menudo lo asociamos a "dieta", a pasar hambre, o a algo aburrido. ¿Cómo puede ser que algo tan repleto de nutrientes y tan versátil se convierta en un plato de segundas? Imagino que...

5 beneficios del hueso del aguacate

Cuatro curiosidades del aguacate antes de empezar   El aguacate, ese fruto que inunda tantos posts en Instagram, tan rico, cremoso y fotogénico... ¿Te gusta tanto como a mí? Te he hablado muchas veces sobre él, tanto en recetas como en propiedades, en este mismo...

Cómo hacer pulled pork en casa paso a paso

Receta para hacer pulled pork o carne mechada a modo tradicional, en instant pot y en slow cooker.

Así es Nutrihelp por dentro

Gestando la idea Hace unos meses, cuando todavía nos encontrábamos brindando con cava por el año que acabábamos de estrenar, y nos marcábamos una vez más los mismos objetivos de siempre, tuve una idea. Fue una idea como pocas, brillante, pero todavía sin forma; un...
Vídeo-receta Buddha Bowl: ¿qué ?, ¿cómo?, ¿por qué?

Vídeo-receta Buddha Bowl: ¿qué ?, ¿cómo?, ¿por qué?

Un plato único completo.

Porque es cierto, hay días que no me apetece tirarme horas en la cocina. Ni me apetece romperme mucho la cabeza. O también están esos otros días en los que no tengo más de media hora para comer…un pim pam con conciencia y degustando, eso sí, y a trabajar. Para todos esos días, te presento el Buddha Bowl.

Un Buddha Bowl tiene sus normas. De otro modo, sería un plato cualquiera de ensalada variada. Pero no, es más que eso. Prepararlo es terapéutico, como dibujar un mandala en 3D, y comestible.

Un Buddha Bowl reúne las siguientes condiciones:

  • Es un plato único. O sea, te lo comes, y ya estás. Perfecto para esas cenas que quieres ligeras pero nutritivas.
  • Es 100% vegetal. De hecho, es un plato vegetariano. Yo como no soy partidaria de ponerme etiquetas por mi manera de comer, me da lo mismo de qué dieta provenga un plato si tiene buena pinta y me interesa su composición. Vamos, ¡que ni mucho menos hace falta ser vegetariano para comer un Buddha Bowl!
  • Tiene unos pasos más o menos fijos a seguir:
  1. La base de hojas verdes: espinaca, mezclum, canónigos, etc.
  2. Carbohidratos: quinoa, arroz, mijo, patata, etc.
  3. Proteína: legumbre, frutos secos, tofu, germinados,etc.
  4. Hortalizas asadas: calabaza, calabacín, espárragos, boniato, etc.
  5. Grasas: aguacate, frutos secos, etc.
  6. Salsa: all-i-oli, vinagreta, hummus, etc.

En el siguiente vídeo puedes ver cómo se hace:

En este caso he escogido espinacas como base.

Aunque no soy partidaria de comer cereales habitualmente, esta vez he optado por incluír quinoa, pseudocereal muy rico en proteína, que he lavado a consciencia antes de hervirlo para eliminar sus saponinas.

La proteína utilizada es una mezcla de nueces, germinados de alfalfa y germinados de rábanos. O como ves en la lista de proteína vegetal, puedes poner garbanzos, lentejas o alubias.

Para las hortalizas asadas, qué mejor que calabacín a la plancha.

En cuanto a grasas, escojo mi preferida: el aguacate, aunque también las encuentro en las pocas nueces que ya he puesto.

Y todo Buddha Bowl debe coronarse con una salsa que le de cremosidad y untuosidad. Para el mío, un hummus de brócoli que descubrí un día, así como de casualidad: tahina, brócoli hervido, aceite, ajo, pimentón y sal.

Ya sé que hay días que no apetece cocinar. Pero no por eso vamos a portarnos mal… Te propongo que te inventes tu mandala comestible, y en un momento tienes el Buddha Bowl listo para disfrutarlo.

¿Has probado alguna vez un Buddha Bowl? Me encantaría que compartieras en comentarios la versión de tu Buddha Bowl.

Botiquín natural: 2 jarabes DIY imprescindibles

Botiquín natural: 2 jarabes DIY imprescindibles

Desde el inicio de los tiempos hemos aprendido qué podemos coger y qué no de todo lo que nos ofrece la Naturaleza. Hemos descubierto, hemos desarrollado y hemos inventado lo necesario para sobrevivir y evolucionar. Gracias al estupendo método del ensayo y error supimos que con 5 hojas de esa planta y 4 semillas de esa otra podíamos hacer brevajes para sobrellevar mejor las infecciones, enfermedades o heridas de accidentes inevitables. Teníamos nuestro botiquitín natural.

¿Quién sabe hoy en día hacer sus propias pócimas? ¿Te atreves? Hoy te voy a contar mis 2 jarabes naturales preferidos y verás como, con ingredientes que sueles tener en tu casa, puedes ayudar a tu organismos a que ese resfriado, gripe o congestión se acorte notablemente… ¡y sin tener que pasar por la farmacia!

Ahí van:

Jarabe de pera

 

¿Sabes cuando te levantas por la mañana con un ligero picor en la garganta, como un pequeño quemazón, que si no atiendes en un plis se convierte en cualquier “-itis” (eso es bronquitis, amigdalitis, etc.)?

Bueno, pues atiende bien, que aquí está la solución, casi mágica, para estos casos.

Se trata de un jarabe para dolor de garganta y tos seca. Aunque la verdad es que a mí me funciona espectacularmente como mucolítico, cuando notas que tienes mucosidad interna y no hay manera de soltarla.

Necesitas: peras. Y ya. ¿Fácil verdad?

Pon 4 peras cortadas a trozos en una cazuela y cubre de agua. Si tienes una slow cooker o olla de cocción lenta chiquitita, te irá de fábula. Si no, con tu cazuela habitual sirve. Pon a hervir, baja el fuego al mínimo, y deja cocer durante 2 horas. Puedes añadirle una rodajita de jengibre para potenciar la acción mucolítica del jarabe.

Pasado este tiempo, cuela y trapasa a un tarro de cristal con tapa. Las peras, resérvalas para tomar como una buenísima compota, acompañar un yogur de coco o lo que se te ocurra (estarán divinas). Tómate el jugo a cucharaditas a lo largo del día. Y alucina con los resultados. De veras, fuera tos, flema y dolor de garganta.

botiquín natural

Jarabe de cebolla

¿Recuerdas el sabor de esos caramelos cuadrados de miel y limón? Esa sensación de pecho refrescante… Cuando pruebes el jarabe de cebolla tendrás esa sensación.

Es ideal cuando tienes tos “bronquítica” y dolor de garganta, gracias a la maceración de la mágica cebolla

Necesitas: 1 cebolla, 1 c.s. de miel cruda, 1 limón.

Corta la cebolla a juliana y coloca en el fondo de un tarro de cristal. Añade el zumo de 1 limón ecológico, y 1 c.s. de miel cruda. Mezcla bien, tapa y deja macerar como mínimo 8 horas. Puedes prepararlo antes de acostarte y por la mañana ya tienes el jarabe hecho.

Ves tomando cucharaditas a lo largo del día cuando necesites alivio o tengas tos. Este es… mano de santo.

Evidentemente, hay unas medidas básicas que expliqué en un post anterior. O sea, si te hinchas de galletas, comes pocos o nulos vegetales y te mueves menos que la estatua de la libertad, tus defensas se van a largar de vacaciones durante este otoño-invierno… Pero con una buena base, un estilo de vida sano, una mente tranquila y feliz, el primer virus que te ataque huirá cual ciudadano de Pompeya cuando huela la primera cucharada de cualquier de estos dos jarabes casi mágicos.

Así que, ya lo sabes, ves a la verdulería (que no farmacia), prepárate un botiquín natural con estas pócimas, y ¡dale tiempo a tu organismo a que luche contra esos insensatos que se atreven a invadirte!

¿Has probado alguno de estos dos jarabes? ¿Cómo ha sido tu experiencia? ¿Con cuál te quedas?

¿Cómo elaborar un helado sanísimo?

¿Cómo elaborar un helado sanísimo?

Que levante la mano al que le gusten los helados. Bien. Ahora que levante la mano aquél que crea que helado es igual a calorías, celulitis, cartucheras y demás. ¿Has levantado la mano? ¡Pues bájala ahora mismo!

Te voy a dar la receta infalible para que puedas hacer un helado fácil, sano y… ¡sin remordimientos!foodiesfeed.com_gelato-on-the-riverside

Apunta, porque esta entrada te interesa:

  • 1 plátano congelado a trozos
  • 1 fruta a tu elección, pelada, limpia y a trozos
  • 1 c.s. de aceite de coco (opcional)
  • toppings y otros ingredientes a tu gusto: cacao, canela, coco rallado, frutos secos troceados…

Es tan requetefácil como poner en tu Thermomix o el robot de cocina que tengas, la fruta congelada y triturar. El plátano es obligatorio, porque será el encargado de darle cremosidad al helado. Si quieres más textura, añádele la cucharada de aceite de coco.

Puedes hacerlo de melocotón, de fresas, de frutos rojos, etc. Tansólo debes tener en cuenta que la fruta esté muy madura, así será más dulce y no necesitarás añadir azúcar.

Para que lo veas in situ, aquí te dejo un vídeo.

 

Te invito a que pruebes de hacerlo y me comentas. Ah! Y porfi, si le das un like al vídeo o a la entrada me harás requetefeliz.

Abrir chat