Así es Nutrihelp por dentro

Así es Nutrihelp por dentro

Gestando la idea

Hace unos meses, cuando todavía nos encontrábamos brindando con cava por el año que acabábamos de estrenar, y nos marcábamos una vez más los mismos objetivos de siempre, tuve una idea. Fue una idea como pocas, brillante, pero todavía sin forma; un diamante en bruto.

Tras meses de trabajo, de reuniones, de pruebas…a mediados de junio pude lanzar por fin el servicio por el que tanto había estrujado mis neuronas: Nutrihelp.

Y quiero contarte cómo nos ha idoa las 20 personas más una (yo) que hemos estado dentro.

La realidad

Aunque el sueño de toda nutricionista es que la consulten para cambiar hábitos, la realidad es que lo que solemos oír de bote pronto, aunque luego salgan más cosillas, es «quiero perder peso». En Nutrihelp los objetivos de las personas apuntadas eran tres:

1- El 90% se apuntaron para perder peso.

2- Un 25% deseaba organizarse y comer sano.

3- El 65% acudía con problemas digestivos y buscaba una solución.

Y aunque agosto es un mes que no nos lo pone muy fácil para ninguno de estos tres propósitos, en estos dos meses y medio muchas personas nutrihelpers han conseguido sentirse más deshinchadas, han perdido volumen sobre todo de cintura y cadera (alguna me comenta que se ha podido poner ese tejano que todas hemos guardado alguna vez «para cuando pierda peso»). Prácticamente el total de las inscritas ha mejorado sus digestiones y estamos aprendiendo a organizarnos mejor. ¡Incluso hemos hecho un pequeño intento de batch cooking!

Lo que nos cuentan las nutrihelpers

Los dos aspectos que más valoran las nutrihelpers hasta el momento son:

1- El sistema por aplicación móvil. Se «ahorran» desplazamientos, acudir a la consulta (aunque si lo desean y necesitan tienen la opción de hacer sesión online conmigo, pero mucho más económica que las consultas habituales). Además en la misma app podemos chatear, ingresar el peso, el diario de alimentos, la actividad física, y por supuesto, consultar el menú y las recetas. Una aplicación súper completa.

2- El trato directo conmigo. Mi atención es algo en lo que pongo especial hincapié y eso las nutrihelpers lo han notado. Agradecen disponer de un chat para contactar conmigo, resolver dudas o simplemente contarme sus propósitos, en cualquier momento.

En este punto, contarte que como he dicho muchas veces, Nutrihelp no es una mera aplicación de dietas. Nutrihelp soy yo en formato app. Es tu nutricionista y coach nutricional en tu bolsillo.

En petit comité…

Por este motivo, porque detrás de cada menú y cada respuesta estoy yo, las plazas son limitadas. Las inscripciones se abren sólo dos días al mes y siempre y cuando haya plazas disponibles. Por ejemplo, en agosto no abrí las inscripciones para septiembre porque el cupo estaba completo…

¿No te parece un sistema increíble? Si estás cansada de dietas milagro y tonterías, y quieres de verdad empezar a comer sano, necesitas perder peso y/o mejorar tus digestiones, ¡atenta a la fecha de apertura de plazas!

Y si eres una de las que ya está dentro, ¡no te cortes! cuéntanos tú misma en comentarios y comparte tu experiencia ;).

Proteínas y mujer: por qué necesitas más de lo que crees

Proteínas y mujer: por qué necesitas más de lo que crees

Durante años, a muchas mujeres se nos ha dicho que “comamos ligero”, que evitemos “tanto huevo o carne”, que “las proteínas son para los hombres del gimnasio”.Y claro, después llegan el cansancio, la falta de tono, el hambre constante o la dificultad para perder...

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Comer carne no mola

Comer carne no mola

Si hablamos de modas, ser veggie mola más

Parece como si comer o no carne pudiera tener relación con cómo de buena persona eres, y de la imagen ética, solidaria y tolerante que das. Y si no, fíjate en mí, que como carne y más de una vez se han sorprendido porque «pensaban que era vegana». Que si como muchos vegetales o recomiendo una alimentación basada en plantas (que no exclusiva en ellas), parece que no tuviera que comer carne. Qué cosas tienen las redes sociales, que tenemos que justificarnos por todo…

Vamos a ver en más detalle mi opinión y experiencia de comer o no comer animales:

Necesitas proteínas:

Las proteínas son un macronutriente, pero por suerte tenemos bastantes alimentos ricos en ellas, ya sean animales como vegetales: huevos, pescados, frutos secos, legumbres, lácteos…y carne, por supuesto.

La carne es uno de los alimentos proteicos más ricos y de más fácil asimilación. Y antes que alguien me diga «las legumbres tienen más proteína o la misma que la carne» te digo:

100 gr de ternera cruda = 20 gr de proteína

100 gr de garbanzo seco = 19’30 gr de proteína

Casi igual, ¿no? Pero pasa que no comes cien gramos de alimentos. En el caso de la carne solemos pensar en raciones de 125 gr (habrá alguien por ahí que coma más, lo sé), y la ración de garbanzos, que triplica su peso en seco, suele ser de unos 70 gr. Así quedamos que, en la práctica:

125 gr de ternera cruda = 25 gr de proteína

70 gr de garbanzo seco = 13’5 gr proteína

La solución en las dietas sin proteína animal pasa por aprender a comer más cantidad, y enriquecer todas las recetas en otras proteínas vegetales.

Estamos destrozando el planeta:

Sí, es cierto, los seres humanos arrasamos con todo…desde que aparecimos por aquí. Parece ser que a medida que íbamos avanzando hacia nuevos territorios se iban extinguiendo, paralelamente, otras especies animales. ¿Casualidad? Ni de coña.

En el sistema actual una ganadería se asemeja más a una cadena de montaje y eso, obviamente, no es nada sostenible. Además de desperdiciar recursos. Pero las «fábricas de carne» no son la mayor causa contaminante del planeta.

El último boom que podíamos leer por doquier era bajo el titular «La ONU recomienda dejar de comer carne para evitar el calentamiento global». Como siempre, los titulares sensacionalistas nos muestran sólo un perfil de la realidad.

El informe, en realidad es de la IPCC, no de la ONU, y propone diversas estrategias para retrasar el cambio climático. Entre ellas, moderar el consumo de carne, que tiene más que ver con el despilfarro alimentario que con su consumo, replantar territorios deforestados, mejorar las condiciones de la agricultura convencial, etc.

El problema no está tanto en el consumo de carne, sino lo que implica la sobreproducción de la misma. Sé consciente y responsable con tu planeta igual que con tu cuerpo. Y ya.

Entonces, ¿comer o no comer carne?

Tanto por la salud del planeta como por la tuya misma, puedes o no comer carne. ¡Recuerda que eres omnívora y esto significa que tienes muchas formas de adaptarte al medio y sobrevivir! Esto será una decisión tuya y yo no tengo nada que decir. Como nutricionista, me aseguraré que obtengas todos los nutrientes y que tu pauta esté bien equilibrada, pero comer o no comer carne, lo eliges tú.

Si gozas de buena salud yo te diría: Sigue una dieta bien elaborada, con un alto porcentaje en vegetales, algunas grasas y moderada en proteínas animales o vegetales.

Si padeces alguna enfermedad crónica o algún síntoma de esos que nos acompañan toda la vida, sin duda lo mejor es que te dejes aconsejar por un nutricionista actualizado (como yo ;P), que te elabore un plan adecuado a tu situación y también a tus gustos y sensibilidades.

    ¿Sabes qué me pasó a mí?

    Hace más de diez años, en la búsqueda de la dieta perfecta para mí y sostenible para el planeta llegué a una dieta vegetariana que incluía algún huevo y algún lácteo. Estuve unos 6 años con esta alimentación, por salud pero también por ética y amor.

    Mi alimentación se basaba en cereales en cada ingesta, legumbres, verduras, frutas, frutos secos y alguna proteína de fábrica. Te diré que comía más procesados que ahora, y menos verdura también. Que una galleta sea vegana y un nugget lleve tofu en lugar de carcasas de pollo no lo convierten en saludables. Y los sucedáneos proteicos, como el ahora famoso Beyond Meat, son una procesión infinita de ingredientes, saborizantes y aditivos varios.

    Tengo psoriasis.

    Me costó mucho entender que el tratamiento perfecto para mí, llamado Protocolo Autoinmune (tengo pendiente un artículo sobre este), e incluso el tipo de alimentación que me aliviaría esas terribles placas, contenía carne. Volver a comer carne fue duro, no te lo negaré.

    Pero ¿sabes qué?, que hace ya unos 5 años que en mi cuerpo no he tenido una sola placa. 

    Y baso mi alimentación en muchos vegetales; más de la mitad de mi plato son verduras crudas y cocidas. Grasas buenas a diario como el aguacate, aceite de oliva, coco, frutos secos… Y mis fuentes proteicas son animales: huevos, pescado, carne; poca cantidad, pero en cada ingesta. Y en otras ingestas, yogures, quesos, almendras…y algún humus o hamburguesa caseros hechos con garbanzos o lentejas.

    De cara al medio ambiente escojo:

    – no consumir carne de animales criados intensivamente

    – busco algún proveedor, si no de carne ecológica, por lo menos de pasto, para ayudar así a la pequeña empresa

    – y que ese proveedor sea km0 (¿para qué voy a pagar por una carne que viene de la Chimbamba si en mi pueblo hay ganado para todos?)

    – me como todo el animal (aprovechar sólo los mejores cortes es de lo más insostenible. En casa comemos menudillos, hacemos caldo de los huesos, etc.)

    Pero lo cierto es que a todos nos gustaría poder decir que no comemos animales. ¿Verdad? ¿Cómo llevas tú el consumo de carne?
    Video-receta: Ensalada kale love

    Video-receta: Ensalada kale love

     

    Ella es la más alocada y caprichosa de todas sus hermanas. Con sus rizos verdes y su contundente calcio (el suyo se fija mejor que el de la leche de vaca), se convertirá en tu amiga íntima para ayudarte a prevenir la osteoporosis y la retención de líquido. Seguro que la conoces ya: es la col kale.

    En inflamaciones intestinales es una experta, por su acción antiácida y antiinflamatoria. Así que suelo tenerla cerca, como relleno de tortillas, parte de mis guisos o como en la ensalada amorosa que te presento hoy.

    Como todas las coles, tiene, además, un gran efecto anti cáncer. ¿Qué más?… ¡Ah sí! Rica en antioxidantes como la vitamina C y la vitamina A, minerales como el potasio, hierro y el comentado calcio.

    ¿Va a convertirse ya en tu loca y caprichosa amiga?

    Ensalada Kale Love:

    Ingredientes:
    • 2 hojas de col kale
    • 1 pepino
    • 1 aguacate
    • zumo de 1/2 limón
    • 1 c.s. semillas de chía
    • 1 c.s. alga wakame
    • AOVE
    • Sal marina sin refinar
     
    kale

    Preparación:

    Pon el alga en remojo como mínimo 30 minutos. Mientras, limpia y corta la col con las manos, y amásala amorosamente con AOVE y sal marina sin refinar. Añade el pepino pelado y cortado a rodajas; el aguacate cortado a cubitos. Aliña con aceite, zumo de limón y semillas de chía. Trabaja bien con las manos (el truco está en «amasar» con paciencia y mucho amor), y una vez añadida el alga remojada, deja macerar como mínimo 30 minutos más.

    Y como una imagen vale más que mil palabras, ahí va la video-receta de esta amorosa ensalada:

    La amiga perfecta para casi todo el año… Te ayudará a limpiarte, a eliminar líquidos y a restablecer tu equilibrio interior. ¡Es mi kale love!

     

    ¿Cómo sueles comer tú la col kale? ¿La conocías? ¡Comparte tus ideas!

    9 trucos de cocina y algún consejo más

    9 trucos de cocina y algún consejo más

    Te aseguro que pocas veces cocino a la plancha. De hecho, no tengo ni plancha en mi cocina. ¿Por qué cuando quieres cuidarte y «comer sano» te hartas a ensaladas y plancha? ¿Es que la cocina sana se basa en el crudo y en plancha? Necesitas buenos trucos de cocina, pero trucos de verdad.

    Te han hecho creer que una dieta sana es eso… Y claro, después de una ligerísima comida a base de iceberg y cherris y una insípida pechuga de pollo a la plancha… ¿quién es la lista que a las 4 de la tarde no arrasa con la tableta de chocolate o las galletitas (integrales y ricas en fibra, eso sí) que tenemos en el cajón maldito?

    «No, es que tengo ansiedad»… No me estraña chica, si tus menús son aburridísimos. ¡Incluso yo me hartaría a donuts rellenos de crema o mermelada ante semejante sobriedad en el plato! ¡Yo, que he sido chica sana desde la cuna (pregúntale a mis familiares o a mis amigos, que ni caramelos comía de niña… Un poco sosilla, sí)!

    No, comer sano no es comer sólo ensaladas. Para nada. Te cuento 9 consejos/trucos para que tu día a día en la cocina sea lo más sano posible. Y sí, puedes comer ensalda. Y sí, también algún pollo a la plancha… si te gusta, claro. Pero yo te enseño cómo comer alimentos sanos cada día, cocinados de la mejor y más saludable manera posible.

    Vamos a ello:

    Truco 1 y 2: huevos

    • Tortilla de patata
    • Huevo frito

    Truco 3, 4 y 5: vegetales

    • Crema de verduras
    • Caldo vegetal
    • Patés vegetales

    Truco 6 y 7: semillas

    • Gomasio (sésamo)
    • Semillas de lino

    Truco 8 y 9: pescado

    • Escabeches
    • Boquerones en vinagre

    Algún consejo más

    Comer sano es comer sobre todo mucho verde. Es así. Nuestra base alimentaria deben ser los vegetales. Pero cocínalos con arte. Alterna cocciones largas, perfectas para ototño e invierno, con cocciones cortas. Opta por estofados, caldos, guisos y hornos a menos de 180º C para las primeras, y woks y salteados para las segundas. Y a lo largo del día y de la semana, asegúrate que hay zumos, ensaladas, patés, cremas, y diversifica tu forma de cocinar.

     

    ¿Eres de las de ensalada y plancha? ¿Utilizas alguno de estos trucos de cocina? ¿O tu truco es otro? Cuéntame.

    Cómo vivir con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

    Cómo vivir con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

    El SOP se diagnostica cuando se cumplen como mínimo 2 de los siguientes síntomas:

    • Niveles elevados de andrógenos (hormonas masculinas)
    • Ausencia de ovulación
    • Muchos quistes pequeños en los ovarios.

    Como síndrome, los síntomas varían bastante de una mujer a otra. Hay mujeres por ejemplo que sufren hirsutismo (crecimiento excesivo de vello en la cara, cuello, abdomen y espalda), períodos menstruales irregulares o ausentes, acné, alopecia, infertilidad, sobrepeso…

    Muchas mujeres con SOP tienen resistencia a la insulina (RI): el cuerpo se resiste a sus efectos con lo cual tiene que producir más insulina. Este aspecto está relacionado con la obesidad, la diabetis tipo II y los niveles elevados de andrógenos. ¿Y qué puede hacer la obesidad en estos casos? Pues como temíamos, la obesidad puede aumentar los niveles de insulina y, sí, lo has adivinado, agravar los síntomas de SOP.

    La propuesta:

    No todo está perdido, ni mucho menos, que tienes mucho trabajo que hacer. Pero mi experiencia en consulta tratando SOP me confirma lo que pensaba: tu calidad de vida viviendo con SOP va a mejorar sustancialmente en la medida en la que te responsabilices de ello. No esperes milagros en forma de pastilla; pero si te implicas, la mejora será brutal:

    Alimentación:
    Si has entendido que los desarreglos metabólicos, tales como la resistencia a la insulina, son una de las causas del SOP, entenderás por qué propongo una alimentación baja en azúcares, low carb, a fin de mantener la insulina bajo control:

    • Abundancia de vegetales ecológicos, sin pesticidas ni aditivos, frescos.
    • Huye de las harinas refinadas y el exceso de cereales, con lo que además te ahorras el gluten. Para tu aporte de carbohidratos, escoje tubérculos y hortalizas en detrimento de los cereales.
    • Asegura un buen aporte de grasas tales como aguacate, aceite de coco, aceite de oliva, pescado azul.

    Deporte:

    Muévete, muévete y vuélvete a mover. Cuando entiendas el efecto que tiene el movimiento frente a la regulación de tu metabolismo, no podrás dejar de bailar, correr o nadar.

    No te cuento nada nuevo si te digo que cuando te mueves pierdes grasa. Pero además, perder grasa significa que tu inflamación disminuye y recuperas tu sensibilidad a la insulina (problema resuelto, pensarás). Bueno, más o menos…

    Si te mueves en unas condiciones determinadas (como expliqué en el artículo sobre el ayuno intermitente), además permites que tu músculo capte rápidamente el azúcar de la sangre sin necesidad de insulina. ¡Esto es genial! Significa que con el movimiento evitas que tu cuerpo tenga que recurrir a la liberación extra de insulina que tus desarreglos hormonales te provocan (relee el apartado de RI).

    Conclusión:

    Si tuviera que recomendar un estilo de vida (no hablo sólo de dieta) tal como trabajo en mi consulta, sin duda sería paleo, que incluye comer alimentos, no productos, abundantemente vegetales, grasas buenas como el pescado azul, aguacate, aceite de oliva o jamón ibérico, y proteína de calidad. En un entorno que promueva la actividad física y el movimiento, el descanso reparador y las digestiones al día.

    Verás que estos consejos tan simples y lógicos (así hemos vivido millones de años), tendrán un impacto muy positivo sobre los síntomas de tu SOP.

    Espero que este artículo te haya ayudado, al menos a conocer que realmente podemos hacer mucho y mejorar tu calidad de vida. Y si quieres más, te hago dos propuestas:

    En La Comunidad trabajamos todos estos aspectos (alimentación, mentalidad, movimiento), además de las sesiones de coaching, que seguro te ayudarán a tratar tu SOP.

    ¿Sufres SOP? Cuéntame tu caso, y te animo a que empieces con estos cambios. Y si conoces alguna mujer en tu entorno que lo padece, comparte este artículo para que pueda entender que hay formas de mejorar su calidad de vida.

    5 tips para sanear tu dieta

    5 tips para sanear tu dieta

    Me apuesto lo que quieras a que con tanta moda de dietas, tantos expertos rondando por ahí y tantas celebrities confesando sus excentricidades culinarias tú no sabes qué comer ni cómo hacerlo. Tú, que lo único que quieres es estar sano, comer equilibrado y asegurar una buena alimentación a tu familia… ¡no sabes qué corriente o moda seguir! Que si dieta macrobiótica, que si paleo, que si vegana…

    Bueno, olvídate de todo eso. Alguna vez te he dado más de una pauta para seguir una alimentción equilibrada (artículo, artículo, artículo). Hoy te voy a explicar 5 sencillos tips para convertir tu dieta, sea cual sea, en una súper dieta:

    Estos son algunos de los pilares que trabajamos en consulta y que, a partir de ahí podemos ir construyendo el tratamiento adecuado. Pero esta base, estos 5 tips, son claves. Y tú, ¿sigues alguna dieta de moda? ¿Saneas tus menús? Cuéntame cómo haces para mejorar tu alimentación.