La mejor receta de curry de garbanzos

La mejor receta de curry de garbanzos

Me chiflan los currys. De verduras, de gambas, de lentejas, de pollo… De lo que sea, esa combinación de especias, caldo y leche de coco y la base de vegetales, mmm… me la comería todo el año.

Y como «práctica» es mi segundo nombre, cuando descubrí lo súper fácil que es cocinarte un buen curry, oye, pues ya este pasó a ganarse el título de uno mis platos preferidos.

Hoy te presento un Curry de Garbanzos, vegano, rico en fibra y si acompañas de un ligero arroz basmati se convierte en un menú muy completo y delicioso. Lo preparas en 10 minutos y no te llevará más de veinte tenerlo cocinado listo para degustar.

Toma nota:

Ingredientes (4 raciones):
  • 1 cucharada sopera de aceite de coco
  • 1 unidad pequeña de cebolla blanca
  • 1 cucharada de postre de jengibre
  • 2 cucharadas de postre de cúrcuma
  • 5 gramos de pasas
  • 2 vasos pequeños de leche de coco de lata
  • 1 vaso de caldo vegetal
  • 1 cucharada sopera de mantequilla de cacahuete
  • 1 zanahoria
  • 1/2 brócoli
  • 1 vaso de guisantes congelados
  • 1 puñado de espinacas
  • 1 cucharada sopera de zumo de limón
  • 200 gramos de garbanzos cocidos
Preparación:
En una olla calienta el aceite. Añade la cebolla picada fina, sal y las espacias. Deja que se dore un par de minutos.

Añade un poco de la leche de coco y mezcla. Añade las pasas y la mantequilla de cacahuete, y dora 1 minuto.

Agrega la zanahoria cortada a rodajas y dora un par de minutos. Incorpora el resto de la leche de coco y el caldo vegetal. Deja que se cueza unos 5-7 minutos y añade el brócoli desmenuzado y los guisantes.

Después de 4 minutos agrega las espinacas picadas. Deja que se haga durante 2 minutos más y apaga el fuego.

Incorpora los garbanzos, sal y pimienta al gusto, y zumo de limón.

Sirve con un poco de arroz basmati hervido y disfruta de este maravilloso plato completo. ¿Cuál es tu curry preferido?

Reserva una sesión conmigo y aprende más recetas como esta, prácticas, deliciosas y acorde con tu entorno, gustos y necesidades.

Receta: caldo de huesos

Receta: caldo de huesos

Un súper caldo

Esta es una de esas recetas que tengo siempre a mano. Prueba a integrarla en tu cocina porque realmente es mano de santo. Más que un caldo para cocinar (que también) es todo un señor elixir que nos regala muchísimas propiedades:

  • Rico en gelatina y colágeno
  • Repleto de minerales
  • Fuente excelente de aminoácidos
  • Excelente para sistemas digestivos comprometidos, pues ayuda a repararlo
  • Cuida tu tejido conectivo, así que te va de perlas para tener un cabello y unas uñas de lo más sanas.

Es una receta tan vieja como la humanidad (casi casi), porque la idea original es aprovechar todos los recursos que nos da la Naturaleza, y los huesos del animal comido, servían en este caso para hacer un rico caldo. Pero sus innumerables usos y beneficios hacen de este brebaje una joyita que, sin duda, te invito a que pruebes y la incorpores en tu dieta.

Manos a la obra:

Para hacer un rico caldo de huesos necesitas:

  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 1 nabo
  • huesos de: pollo (sobre todo sus patas y cuello son riquísimos en gelatina), jamón sin piel, cordero, ternera…
  • 1 chorrito de vinagre de manzana
  • Agua
Puedes utilizar los huesos de asados que hayas cocinado, pero si los has comprado «a posta» para el caldo, antes de meterlos en la olla ásalos al horno, a unos 200º, media hora larga. Y ahora sí, mete los ingredientes en tu olla, y ¡a esperar!

Si usas una slow cooker u olla lenta (esta es la mía, la tengo desde hace unos 3 años y fue una de las mejores compras que hice), lo tendrás a baja temperatura 24 horas. En una olla convencional, lleva a ebullición primero, y luego baja el fuego hasta que apenas aprecies unas pequeñas burbujitas y mantén de esa guisa 8 horas.

Aprovéchalo

Tener caldo de huesos en casa es un recurso útil para muchísimas cosas, y ya que lo hemos cocinado tantas horas, vamos a sacarle partido. Yo una vez hecho lo distribuyo de tres formas:

1- Una botella de litro de cristal, en la nevera, para consumo inmediato. O lo uso para una sopa, guiso etc. o bien nos lo tomamos calentito por la mañana… No hay infusión que supere ese momento. A veces me preguntáis qué infusión recomiendo para acompañar el desayuno o bien para media mañana… Pues bien, una taza calentita de caldo de huesos es una excelente elección.

2- En tupper de 1’5 L para congelar. Y poder usar luego para una sopa, crema o puré. Normalmente cuando cocino algo largas horas hago el doble para poder congelar y disponer cuando tenga «imprevistos».

3- En cubitera. Esos los utilizo a modo de «starlux» en cualquier guiso o estofado. Lo enriquece nutricionalmente y queda riquísimo. Cuando hagas un estofado, unas legumbres, cualquier «chupchup» de esos ricos que nos reconfortan los días húmedos y fríos, prueba de echar un par de cubitos DIY de este caldo de huesos. El guiso ganará en sabor, en textura y nutricionalmente será más rico también.

Dime, ¿has probado ya el caldo de huesos? ¿A qué esperas?
Desayuno. Café a prueba de balas.

Desayuno. Café a prueba de balas.

Quizá te suena de haberlo visto por redes sociales. O te lo ha contado tu compi de gimnasio. O lo has probado ya. O te da la sensación que te estoy hablando en chino. Café bulletproof, conocido también como «a prueba de balas».

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Desayuno. Yogur con granola

Desayuno. Yogur con granola

En este blog ya tienes varias entradas sobre los mitos que rodean el concepto del desayuno (aquí), y algunas ideas para que rompas el ayuno nocturno (aquí). Pero hoy se me ha ocurrido abrir dentro de la categoría de «Recetas», una exclusiva para los desayunos. Así que hoy te presento mi desayuno más habitual este verano: Yogur con granola.

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Paquetitos de calabacín

Paquetitos de calabacín

Podría haber titulado esta receta «raviolis de calabacín» o incluso «canelones de calabacín». Así seguro que Google me hubiese posicionado mejor porque, bien pensado, nadie va a buscar una receta que se llame «paquetitos». Pero mira, me ha salido así. Y es que parecen paquetitos.
Bueno al lío. Esta receta es buenísima. La hacía ya hace años cuando impartía un extraescolar para niños de Primaria que se llamaba MiniXef. Y siempre que la hacía, flipaban.
Flipar todo lo que un niño puede flipar cuando una receta «demasiado sana» está rica y deliciosa. Y además, es que te la voy a presentar de dos maneras. La ligera y veraniega, y la más plato contundente.
Mira qué bien, dos recetas en una.

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¿Cómo elaborar un helado sanísimo?

¿Cómo elaborar un helado sanísimo?

Que levante la mano al que le gusten los helados. Bien. Ahora que levante la mano aquél que crea que helado es igual a calorías, celulitis, cartucheras y demás. ¿Has levantado la mano? ¡Pues bájala ahora mismo!

Te voy a dar la receta infalible para que puedas hacer un helado fácil, sano y… ¡sin remordimientos!foodiesfeed.com_gelato-on-the-riverside

Apunta, porque esta entrada te interesa:

  • 1 plátano congelado a trozos
  • 1 fruta a tu elección, pelada, limpia y a trozos
  • 1 c.s. de aceite de coco (opcional)
  • toppings y otros ingredientes a tu gusto: cacao, canela, coco rallado, frutos secos troceados…

Es tan requetefácil como poner en tu Thermomix o el robot de cocina que tengas, la fruta congelada y triturar. El plátano es obligatorio, porque será el encargado de darle cremosidad al helado. Si quieres más textura, añádele la cucharada de aceite de coco.

Puedes hacerlo de melocotón, de fresas, de frutos rojos, etc. Tansólo debes tener en cuenta que la fruta esté muy madura, así será más dulce y no necesitarás añadir azúcar.

Para que lo veas in situ, aquí te dejo un vídeo.

 

Te invito a que pruebes de hacerlo y me comentas. Ah! Y porfi, si le das un like al vídeo o a la entrada me harás requetefeliz.

Todos los secretos sobre el bimi

Todos los secretos sobre el bimi

Hace unos meses en la frutería que yo suelo comprar, algo me llamaba en la zona de vegetales. Era una voz chiquita, suave, juguetona e insistente. Seguí la dirección de dicha voz, y allí estaba, cual princesa encantada esperando a ser rescatada. Y yo, que tengo una debilidad imperiosa en rescatar princesas en la verdulería, lo hice. Ella, o él, es igual que su voz: chiquito, suave, crujiente y de sabor intenso. Hoy te explico todo lo que quieres saber sobre este «nuevo» vegetal: EL BIMI.

Aspecto:

Bimi es verde, no muy grande, largo y estrecho. Tiene 2 partes diferenciadas que son el tallo, largo y grueso, y las puntas, semejantes a un brócoli.

Por ahora sólo se puede encontrar envasado en bolsa de plástico, como las ensaladas que venden en atmósfera modificada, limpias y cortadas listas para servir.

Propiedades nutricionales:

Ya que pertenece a la familia de las brásidas, como el brócoli, su análisis nutricional se asemeja mucho a este. Es decir, es rico en zinc, ácido fólico, antioxidantes, muchísima vitamina C, calcio y algunos bioactivos como los glucosinolatos y carotenoides. Su contenido en estos componentes lo hacen especialmente indicado en la prevención de tumores cancerígenos de estómago, colon y pulmón.

bimi

Cómo se cocina:

Te aconsejo que consigas bimi, te reúnas con él en la cocina y experimentes sin miedo. Sin embargo, te cuento aquí el resultado de mis encuentros con él:

  • Puedes añadir el bimi en todos tus platos de arroz, pasta u otros cereales, igual que añadirías otras hortalizas como alcachofas, champiñones, etc.
  • Como parte de un wok de hortalizas, puedes cortarlo y saltearlo con aceite de coco junto al resto de ingredientes. Para ello yo prefiero primero escaldarlo ligeramente (unos 3′) y luego saltearlo. Pero esto es a gusto del chef 🙂
  • Hervido o al vapor, y servido con aceite de oliva virgen extra, ajo picado, salsa pesto casera, o all-i-oli.
  • A la plancha, igual que cocinarías unos espárragos trigueros.
  • En revuelto, salteando primero el bimi troceado, unas setas, ajo y perejil, y luego añadiendo unos huevos hasta que cuajen.

Bimi está conquistando el mundo, tanto que hasta tiene página ofcial. En ella puedes consultar más recetas e inspirarte en las tuyas.

El bimi tiene un sabor suave y a la vez intenso, que a mi y a mi familia, desde luego, nos ha conquistado.

¿Y tú, has probado ya el bimi? Si es así, o si a partir de mis ideas te atreves a hacerlo, te invito a que compartas tu experiencia en comentarios.