5 principios de la alimentación anti-inflamatoria

5 principios de la alimentación anti-inflamatoria

¿Qué es la dieta anti-inflamatoria?

Porque ya sabemos lo que pasa: algo se pone de moda, todo el mundo empieza a hablar de ello, y al final lo que queda es un poti-poti de información de la cual sólo  un porcentaje chiquitito es cierto.

Porque ahora la llaman «alimentación anti-inflamatoria», pero en realidad no difiere mucho nada de lo que nosotros llevamos años escribiendo en este blog: alimentación paleolítica, saludable, coherente con nuestros genes…

Así que si tengo que buscar una definición para la alimentación antiinflamatoria te diría que es aquella que va acorde con lo que nuestros genes esperan que les demos. Toma ya. Porque de echo, la enfermedad aparece cuando nuestros genes reciben algo que no les conviene…

El orígen de todas las enfermedades de nuestra era es la inflamación crónica sostenida en el tiempo. Esta afecta tu sistema inmune, tu sistema hormonal, tu capacidad digestiva… y en definitiva, te afecta toda, incluso tu peso corporal y tus emociones.

¿Por qué se produce la inflamación?

Los factores que pueden llevarte a una inflamación crónica y, por lo tanto, a muchas enfermedades (problemas vasculares, tiroides, disfunción hormonal, enfermedades autoinmunes), son:

– la obesidad: a más nivel de adiposidad, más inflamación,

– el estrés: eleva el cortisol que, sostenido en el tiempo, provoca una cascada inflamatoria imparable,

agentes tóxicos: que se encuentran en tus productos de limpieza, higiene diaria, cosmética, así como pesticidas en tus alimentos y disruptores endocrinos (aquí escribí más sobre el tema)

– infecciones persistentes: el esfuerzo que hace tu sistema inmune para combatir esas pequeñas infecciones que se te repiten una y otra vez, te inflama

– microbiota alterada: te lo he dicho un millón de veces, cuida tu microbiota (aquí, aquí)

5 principios de la alimentación antiinflamatoria:

Venga pues vamos a quitar etiquetas y modas y a abordar el tema como es:

1- Control de insulina: procura no comer constantemente, sino más cantidad, de mejor calidad, y menos veces al día. De lo contrario tu cuerpo va a estar todo el día dale que te pego segregando insulina y sin saber qué hacer con todo ese excedente.

2- Completa: obviamente, sin excesos ni carencias. Justa en proteínas, grasas y carbohidratos, abundante en vitaminas y minerales (vegetales).

3- Rica en ácidos grasos omega 3: si no ponemos especial atención a este punto con alimentos y/o suplementos, lo habitual es que nos excedamos de omega 6, y por lo tanto estemos en un desequilibrio graso. (Aquí te presenté los beneficios del omega 3).

4- Rica en sustancias antioxidantes e inmunomoduladoras: come de muchos colores para asegurar todos los fitonutrientes.

5- Sin tóxicos: al igual que lo que te pones en la piel (que eso también entra en tu torrente sanguíneo y te inflama), lo que comes que sea sin tóxicos como additivos, pesticidas, etc. No te sorprendas con esto; fíjate en este dato:

El Dióxido de Titanio (E-171) es un colorante alimentario usado para blanquear comida procesada como quesos, yogures, chicles, galletas… y también pasta de dientes y cremas cosméticas. Bien, pues según el último informe de la EFSA (European Food Safety Authority), en marzo de 2020, ya no se considera seguro. Es un potencial cancerígeno. Aquí puedes ver el informe original de la EFSA.

O sea, que hasta ahora sí era considerado seguro y lo hemos tomado por todas partes. Así que no vale eso de que «si está autorizado es que es seguro». Una cosa es «segura» hasta que deja de serlo.

Conclusión

Por milésima vez: no consumas ultra-procesados. Come comida, y no productos. Y que esta comida sea abundante en vegetales en cada una de tus ingestas. 

Verduras de muchos colores, tubérculos, pescado azul y también huevos y carne de pasto, algún cereal sin gluten pero sin darle más importancia, y corona tus preparaciones culinarias con especias y hierbas aromáticas.

La inflamación aparece cuando tus genes no reciben lo que necesitan, y a cambio le das lo que no están preparados para recibir.
Permeabilidad intestinal

Permeabilidad intestinal

En nuestro intestino existe una barrera intestinal en forma de microvellosidades, donde reside nuestra microbiota (esas bacterias amigas que viven en nuestro interior). Por debajo de esta microbiota se encuentra el acceso que va a permitir la absorción de los nutrientes que provienen de los alimentos digeridos, y además nos protege del exterior. La jefaza de todo esto es la Celulina, encargada de abrir los canales para que las vellosidades intestinales funcionen correctamente. ¿Qué pasa si la Celulina está por ejemplo, hiperactiva? Eso es lo que se llama permeabilidad intestinal o síndrome del intestino permeable.

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¿Fruta antes o después de las comidas?

¿Fruta antes o después de las comidas?

Esta es casi la pregunta del millón. Y no caduca. Quiero decir, que lo mismo la escucho ahora que tenemos tantísima información (buena y mala, que para eso hay tanta) como hace 20 años cuando estaba terminando la carrera..
El otro día me la volvieron a preguntar. Y me dije «oye Marta, grábate, y así difundes tu respuesta por doquier». Y eso hice.

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Desayuno. Café a prueba de balas.

Desayuno. Café a prueba de balas.

Quizá te suena de haberlo visto por redes sociales. O te lo ha contado tu compi de gimnasio. O lo has probado ya. O te da la sensación que te estoy hablando en chino. Café bulletproof, conocido también como «a prueba de balas».

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¿Por qué cocinar con aceites esenciales?

¿Por qué cocinar con aceites esenciales?

Plantas aromáticas en tu cocina

En la buena tradición culinaria nunca falta el uso de las hierbas y plantas aromáticas. Recuerdo la cocina de mi abuela, con tarros de cristal de plantas varias. Tomillo, manzanilla, romero, laurel… Un buen puchero o sopa siempre lleva esas hojas de tomillo. O ese guiso con una brizna de romero. Ambos terapéuticos, delicisos y reconfortantes…

Los aceites esenciales de una planta, se obtienen destilando la misma, y concentran las moléculas aromáticas de ésta.

Es decir, una gota de aceite esencial de tomillo contiene todas las moléculas aromáticas del tomillo. Una gota, por lo tanto, es muchísimo más potente que el puñado de hojas que puedas usar de la planta.

La Naturaleza nos ofrece maravillosas plantas que podemos usar en nuestras cocinas. Y sus aceites esenciales son la parte más poderosa de éstas.

¿Qué beneficios me aporta cocinar con aceites esenciales?

Pues tal como acabas de leer, el principio activo de la planta aromática se concentra en su aceite esencial. Es fácil, pues, deducir qué beneficios tiene cocinar con los aceites esenciales.

A nivel terapéutico, una sopa de tomillo que podríamos tomar para recuperarnos de una gripe o malestar, es mucho más curativa si la cocinamos con a.e. de tomillo. Cocinar con aceites esenciales, pues, tiene un objetivo terapéutico, de cuidar tu salud y la de los tuyos.

En el caso de seguir una alimentación antiinflamatoria el uso de aceites esenciales nos facilita muchísimo el trabajo enriqueciendo tu menú con sustancias inmunomoduladoras y antioxidantes altamente antiinflamatorias. Puedes aprender más sobre este tema aquí.

A nivel organoléptico, esto es, su sabor, ganamos en intensidad. Vamos a usar tansólo un par de gotas para un guiso de cuatro comensales, y ganaremos en un sabor algo distinto al que estamos acostumbrados en la planta seca; un sabor más profundo.

Añadiría además que cocinar con aceites esenciales te invita a hacerlo con consciencia plena. A reservar ese rato para pensar, enriquecer, cocinar y elaborar con cariño y cuidado esos manjares que vais a disfrutar en casa. Cocinar es un arte y un acto de amor hacia los tuyos. ¡Ojalá tuviéramos más tiempo para hacerlo de forma consciente y tranquila! ¿verdad?

En fin, que si no tenemos tiempo, cocinar con aceites esenciales tendrá el mismo efecto terapéutico y quedarán igual de delciosos. Pero el cariño y el tiempo que le dedicamos, yo creo que se nota en el resultado final 😉

¿Todos los aceites esenciales se pueden ingerir?

No. Hay algunos aceites esenciales, algunas plantas, que no son comestibles. Sin embargo, de entre los que sí son comestibles también deberíamos puntualizar. Pues que sean comestibles o no depende de su grado de pureza y de la calidad del proceso de elaboración. Imagínate, si el aceite esencial concentra tantos componentes de la planta, cuán importante es garantizar su pureza para que puede asegurarse su ingesta.

El sello Seed to Seal de los aceites esenciales de Young Living nos garantiza que están libres de pesticidas y de cualquier producto y proceso químico desde la tierra  donde se cultivan, el agua de sus riegos, la semilla que usan y los cuidados de la planta hasta que se destila para elaborar el aceite esencial.

Esto nos garantiza un aceite esencial de una pureza inigualable y apto para el consumo humano.

Cómo usarlos

Hay dos principios que debes recordar cuando vayas a usar los aceites esenciales en tu cocina:

1- Las moléculas aromáticas de los aceites esenciales son muy volátiles y por encima de 65º C se desnaturalizan.

2- Los aceites esenciales no son hidrosolubles, por lo tanto si los echas directamente en el cazo quedarán flotando en el agua sin ninguna gracia.

Teniendo estos dos principios claros, puedes cocinar tranquilamente con tus aceites esenciales. Si quieres añadirlos a tu guiso, apaga el fuego, espera a que se temple un poco y añade los aceites esenciales.

La forma como los añadimos es con la técnica del palillo: introduce un palillo en la botellita de aceite esencial, vuelca para que se impregne de aceite, y mete el palillo en el guiso dándole unas vueltas.

Otra forma, quizá la más fácil de introducir los aceites esenciales en la cocina es en las preparaciones frías: en ensaladas, helados, batidos y bebidas. Es muy fácil hacer una vinagreta o salsa con aceite esencial de albahaca o limón, por ejemplo, en una proporción de 1 gota de aceite esencial por cada 100 ml de aceite vegetal (de oliva).

Mi primera vinagreta

Si nunca has cocinado con aceites esenciales te recomiendo que empieces por aquí. Recuerda la proporción de 1 gota de a.e. por cada 100 ml de aceite vegetal:

– 1 g a.e. tomillo

– 1 g a.e. romero

– 1 g a.e. mandarina

– 100 ml aceite de oliva virgen extra

– pizca de sal

Mezcla bien en un tarro con tapa, para poder agitar. Sirve con una ensalada o verduras a la parrilla u horno. La mezcla de plantas con cítricos es deliciosa.

¿Te atreves y me cuentas? ¿Has empezado ya a usar los aceites esenciales en tu cocina? Puedes compartir en comentarios tus dudas o logros, y si lo prefieres, agendamos una reunión para aprender más (aquí).