Cómo sobrevivir al chiringuito de verano

Cómo sobrevivir al chiringuito de verano

Tips y consejos saludables para este verano

En menos que canta un gallo me voy de vacaciones. De hecho, quizá cuando leas/escuches este post ya estaré bronceándome en la arena… Ya me estoy imaginándome tranquila, en paz, tumbada en mi pareo cuqui, sintiéndome fresquita porque acabo de salir del agua, saboreando ese momento en el que el sol empieza a templar la piel antes de acabar de nuevo achicharrada por sus rayos. No sé tú, pero mis planes para este verano son disfrutar, no pensar (eso a mí me cuesta horrores), ser feliz y volver con las pilas renovadas.

Quizá, ahora que lo pienso, tengo algo idealizado el verano en la playa: mi cerebro se empeña en recordar mi luna de miel en la Isla Saona con mi marido y cero prisas, aunque eso sólo sucedió una vez, y la realidad es que me voy año tras año a una playa concurrida, con mi marido, mis 2 hijos y mi gato. Vamos, nada que ver. Pero ese recuerdo de primera playa es el que se quedó fotografiado en mi mente cuando alguien pronuncia el binomio playa-vacaciones.

Pues hoy quiero contarte qué puede pasar este verano. En el mío, y en el tuyo. Porque para qué nos vamos a engañar, en las vacaciones de la mayoría de seres terrestres normales, se cumplen 3 verdades universales:

1- Volvemos más relajados y felices.

2- También más pobres de bolsillo… ¡pero ricos de espíritu!

3- Puede que volvamos más grandes. O sea, con un trasero y una panza con mucha personalidad.

En el audio de hoy te cuento cómo hago yo para sobrevivir al chiringuito de verano y que sólo 2 de estas 3 verdades se cumplan. Venga, dale al play:

Y colorín colorado, este post, con visualización de playa incorporado, se ha terminado.

 

¡Felices vacaciones!

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