3 leches vegetales fáciles y deliciosas

3 leches vegetales fáciles y deliciosas

Si me conoces no te va a sorprender nada que te recomiende olvidarte de la leche de vaca y que empieces a aficionarte a las bebidas vegetales en su lugar. Hace tiempo escribí en otro sitio un post donde daba mis razones por las cuales te aconsejo que dejes de beber la leche de vaca del súper. Hoy no voy a entrar en ese tema, pero si te apetece algún día volveré a escribir sobre ello.

Así que partiendo de que ya bebes leche vegetal, o te estás iniciando en ello, hoy te doy unas buenas razones para que NO COMPRES MÁS TETRABRICKS. Muchas veces cuando en consulta recomiendo dejar la leche de vaca, me suelen decir que las bebidas vegetales son muy caras, y yo añado además, que llevan azúcar o edulcorante en exceso. Así que te digo: ¡Hazte tú misma la leche vegetal! Es fácil, es económico y es 100% personalizable.

Leche de anacardos

 

  • 150 gr. de anacardos
  • 1 litro de agua filtrada
  • 1/2 c.p. de sal marina

Remoja los anacardos durante 6 horas en agua y la sal. Cuela y enjuaga bien. Pon los anacardos con 1/2 litro de agua en la batidora a máxima potencia durante un par de minutos. Añade el resto del agua y vuelve a batir. No hace falta colarla, de manera que tampoco queda residuo. Traspasa a una botella de cristal y refrigera, un máximo de 3 días.

Leche de almendras

  • 150 gr. de almendras
  • 1 litro de agua filtrada
  • 1/2 c.p. de sal marina

Pon las almendras en remojo durante 10-12 horas con el agua y la sal. Cuela las almendras y enjuágalas. Ponlas en la batidora con la mitad de agua y bate a máxima potencia durante 2 minutos. Añade el resto de agua y vuelve a batir. Cuela con un colador forrado o una bolsa especial para leches vegetales. Traspasa en botella de cristal y refrigera un máximo de 3 días. La pasta sobrante puedes aprovecharla para hacer galletas o barritas de cereales.

Leche de coco

  • 200 gr. de coco rallado
  • 1 litro de agua filtrada

Calienta el agua sin que llegue a hervir. Añade el coco rallado y mezcla en la batidora a máxima potencia durante 2 minutos. Cuela con un colador, que puede ser forrado o una bolsa para hacer leches vegetales, y traspasa a una botella de cristal. Refrigera hasta un máximo de 3 días.

La pasta sobrante puedes deshidratarla de nuevo o utilizarla para hacer recetas de galletas u otra repostería.

¿Has visto lo fácil que es hacer leches vegetales en casa? Es mejor que las guardes hechas de esta forma, y cuando vayas a tomarte un vaso, la endulces y condimentes como prefieras: azúcar de coco, sirope, canela, ralladura de limón, etc. Si optas por endulzarla entera te durará menos tiempo refrigerada.

 

¿Consumes leches vegetales? Si es así, ¿las compras o las haces tú misma? Te animo a que pruebes alguna de las propuestas y me comentes más abajo tu experiencia. Y si te ha gustado el vídeo y/o la entrada, comparte y ¡ponme un «like» y me pondrás contenta!

Esto va de huevos

Esto va de huevos

Esta entrada va de huevos. ¿De huevos? Pues sí, porque es uno de los temas que más me preguntáis en consulta. O sea, «¿cuántos huevos puedo comer? ¿Tantos? ¿No me subirá el colesterol? Uy, mi médico dice…».

El huevo es uno de esos alimentos que han sido injustamente demonizados. Nunca me han preguntado si es malo desayunar leche de vaca con galletas, ¡menudo error! y en cambio se cree insano desayunar cada día huevos revueltos… Así que voy a aclararte, de una vez por todas, porque «tu médico dice…». Hoy te cuento todo sobre el huevo. ¿Te quedas?

¿Qué contiene el huevo?

 

Mira, sólo con pensar que de «eso», nacerá un ser vivo, tendría que darnos una pista de cuán rico nutricionalmente hablando es un huevo.

Yo creo en el huevo. Es uno de los super-alimentos que nunca faltan en mi cocina. Fíjate:

1- Cuando fuí a la universidad me explicaron que se consideraba la del huevo como la proteína neutra. Eso quiere decir, la mejor proteína biológica que existe. Chapeau.

2- Tiene una gran diversidad y riqueza de vitaminas y minerales (Vit. A, D, K, B2, B5, B12, hierro, fósforo, potasio y selenio). Mejor que tomar un suplemento vitamínico.

3- Excepcional para el cerebro, pues es una grandísima fuente de colina. Dáles a tus hijos un huevo antes de ir al colegio, en lugar de cereales o galletas, y verás cómo se concentran mejor (y hay menos hiperactividad por las aulas).

4- Contiene luteína y zeaxantina, nutrientes que actualmente se suplementan para mejorar y prevenir problemas visuales como cataratas o glaucoma.

5- Rica fuente de omega 3. O grasas, mis amadas grasas… (Aquí, aquí y aquí puedes leer más artículos sobre alimentos con grasas buenas).

Y ahora te cuento lo más divertido (nota ahí mi sarcasmo): la mayor parte de esos nutrientes, incluídas las proteínas, se encuentran en la yema. Así que no cometas nunca más el asesinato de tirar la yema y hacerte una tortilla o un batido con sólo las claras…

 

Pero el huevo tiene colesterol…

 

Ya, eso te ha dicho tu médico ¿verdad? Bueno, no estoy diciendo que te haya engañado, pero sí que entre unos y otros, nos equivocamos. ¡Ey! ¡que dicen que equivocarse es de sabios!

Ante todo tienes que quitarte de la cabeza la errónea idea de que el colesterol es malo. Numerosas reacciones metabólicas son posibles gracias al colesterol. Luego, el principal responsable de que tengas colesterol en tu cuerpo es el hígado, que es el encargado de fabricarlo. Y si tu cuerpo está sano, funcionará así: si comes mucho colesterol, tu hígado producirá menos; si comes poco o nada, tu hígado fabricará más. Así pues, que comas más o menos colesterol en realidad no cambiará mucho tus análisis de sangre…

Los estudios más recientes (a esto me refería antes cuando he escrito que «rectificar es de sabios») indican que un aumento significativo de colesterol en tus menús no producirá ningún aumento de colesterol sanguíneo. Repito: en los años 70, creímos que sí, y por eso limitamos su consumo a 3 a la semana. Pero hoy ya sabemos que eso no es cierto. Repito: no-es-cierto. Si comes más de 3 huevos a la semana, ni te subirá el colesterol, ni tendrás más riesgo de enfermedad cardiovascular (estudio).

No todos los huevos son iguales

 

Ahora te voy a explicar una cosa bien simple y vas a entender lo importante que es comer comida de calidad.

Imagina una gallina enjaulada. De esas que nunca han visto el sol, y que tienen día y noche unas lámparas encendidas para que pongan huevos sin cesar. A esa pobre gallina que jamás ha abierto las alas, la alimentan con granos medicados, para que nunca enferme, pues bajaría la producción… También recibe hormonas, a parte de antibióticos, para que pronto sea fértil y no pare de poner huevos. Pobre gallina. Imagina su estilo de vida: está enferma.

Ahora imagina una gallina libre, que campa a sus anchas por su granja. Que cuando quiere pasea por fuera picoteando granos, gusanos y lo que sea que le apetezca a la feliz gallina. Esa gallina se levanta temprano, cuando amanece, y se acuesta en la puesta de sol. Come libre, nunca la han medicado porque nunca se ha puesto enferma, ni mucho menos le han dado hormonas, y hace ejercicio paseando por la granja… es una super-gallina. ¡Qué salud rebosa!

Teniendo a las 2 gallinas presentes, ¿sabrías decirme cuál de las dos pondrá unos hijos-huevos más sanos? ¿La enferma que tiene el hígado y todos sus órganos anquilosados o la sana? Lógicamente, un animal sano tendrá unos hijos sanos. Igual que nosotros, vamos… Así que te aviso: no todos los huevos son iguales.

El código del huevo:

Ya sabes, compra huevos cuyo primer dígito sea un 0 (ecológico) o un 1 (de gallinas criadas en libertad). Y no tengas miedo a desayunarlo cada día. Es más, deja ya tus corn flakes y hazte unos huevos revueltos; verás qué diferencia!

Pronto haré otro post explicando la mejor forma de cocinar los huevos para sacarles el máximo beneficio. ¿Te interesa? ¿Y tú, cuántos huevos comes a la semana? ¿Eres de las que les da miedo el huevo o por el contrario nunca falta en tu nevera?

¿Cómo elaborar un helado sanísimo?

¿Cómo elaborar un helado sanísimo?

Que levante la mano al que le gusten los helados. Bien. Ahora que levante la mano aquél que crea que helado es igual a calorías, celulitis, cartucheras y demás. ¿Has levantado la mano? ¡Pues bájala ahora mismo!

Te voy a dar la receta infalible para que puedas hacer un helado fácil, sano y… ¡sin remordimientos!foodiesfeed.com_gelato-on-the-riverside

Apunta, porque esta entrada te interesa:

  • 1 plátano congelado a trozos
  • 1 fruta a tu elección, pelada, limpia y a trozos
  • 1 c.s. de aceite de coco (opcional)
  • toppings y otros ingredientes a tu gusto: cacao, canela, coco rallado, frutos secos troceados…

Es tan requetefácil como poner en tu Thermomix o el robot de cocina que tengas, la fruta congelada y triturar. El plátano es obligatorio, porque será el encargado de darle cremosidad al helado. Si quieres más textura, añádele la cucharada de aceite de coco.

Puedes hacerlo de melocotón, de fresas, de frutos rojos, etc. Tansólo debes tener en cuenta que la fruta esté muy madura, así será más dulce y no necesitarás añadir azúcar.

Para que lo veas in situ, aquí te dejo un vídeo.

 

Te invito a que pruebes de hacerlo y me comentas. Ah! Y porfi, si le das un like al vídeo o a la entrada me harás requetefeliz.

Todos los secretos sobre el bimi

Todos los secretos sobre el bimi

Hace unos meses en la frutería que yo suelo comprar, algo me llamaba en la zona de vegetales. Era una voz chiquita, suave, juguetona e insistente. Seguí la dirección de dicha voz, y allí estaba, cual princesa encantada esperando a ser rescatada. Y yo, que tengo una debilidad imperiosa en rescatar princesas en la verdulería, lo hice. Ella, o él, es igual que su voz: chiquito, suave, crujiente y de sabor intenso. Hoy te explico todo lo que quieres saber sobre este «nuevo» vegetal: EL BIMI.

Aspecto:

Bimi es verde, no muy grande, largo y estrecho. Tiene 2 partes diferenciadas que son el tallo, largo y grueso, y las puntas, semejantes a un brócoli.

Por ahora sólo se puede encontrar envasado en bolsa de plástico, como las ensaladas que venden en atmósfera modificada, limpias y cortadas listas para servir.

Propiedades nutricionales:

Ya que pertenece a la familia de las brásidas, como el brócoli, su análisis nutricional se asemeja mucho a este. Es decir, es rico en zinc, ácido fólico, antioxidantes, muchísima vitamina C, calcio y algunos bioactivos como los glucosinolatos y carotenoides. Su contenido en estos componentes lo hacen especialmente indicado en la prevención de tumores cancerígenos de estómago, colon y pulmón.

bimi

Cómo se cocina:

Te aconsejo que consigas bimi, te reúnas con él en la cocina y experimentes sin miedo. Sin embargo, te cuento aquí el resultado de mis encuentros con él:

  • Puedes añadir el bimi en todos tus platos de arroz, pasta u otros cereales, igual que añadirías otras hortalizas como alcachofas, champiñones, etc.
  • Como parte de un wok de hortalizas, puedes cortarlo y saltearlo con aceite de coco junto al resto de ingredientes. Para ello yo prefiero primero escaldarlo ligeramente (unos 3′) y luego saltearlo. Pero esto es a gusto del chef 🙂
  • Hervido o al vapor, y servido con aceite de oliva virgen extra, ajo picado, salsa pesto casera, o all-i-oli.
  • A la plancha, igual que cocinarías unos espárragos trigueros.
  • En revuelto, salteando primero el bimi troceado, unas setas, ajo y perejil, y luego añadiendo unos huevos hasta que cuajen.

Bimi está conquistando el mundo, tanto que hasta tiene página ofcial. En ella puedes consultar más recetas e inspirarte en las tuyas.

El bimi tiene un sabor suave y a la vez intenso, que a mi y a mi familia, desde luego, nos ha conquistado.

¿Y tú, has probado ya el bimi? Si es así, o si a partir de mis ideas te atreves a hacerlo, te invito a que compartas tu experiencia en comentarios.

Mi amor por el aguacate

Mi amor por el aguacate

Pocos alimentos pueden presumir de tener tantas propiedades. Hace muchos años yo decía a mis pacientes que esta fruta era un elixir mágico para las mujeres, para mejorar el aspecto de la piel y del cabello… Pero es mucho más que eso. Y es que esta fruta tropical está considerada una superfood. ¿Por qué? Enseguida te lo muestro:

El aguacate por dentro:

Aunque tiene mala fama, debido principalmente porque «engorda», en realidad su contenido nutricional lo hace apto casi para todo el mundo. El 80% de su carne es fibra y agua, y practicamente no tiene azúcar (los que me seguís ya sabéis que siempre explico que lo que engorda es el azúcar, no la grasa ;)).

La combinación de grasas del aguacate lo hace perfecto para prevenir enfermedades cardiovasculares (70% monoinsaturadas, 16% poliinsaturadas, 13% saturadas). Para saber más sobre el tema de las grasas, te remito a este artículo, esclarecedor y muy bien documentado.

El 80% de sus carbohidratos son fibra, la cual combina su efecto prebiótico con el aumento del volumen fecal.

Puede ser capaz de regular la HTA debido a su contenido en sodio/potasio.

También es muy rico en magnesio, esencial para una infinidad de reacciones metabólicas, para regular el sistema nervioso, aumentar la sensibilidad a la insulina, etc.

Y sobre todo es un cóctel antioxidante: riquísimo en vitaminas antioxidantes C y E, vitamina K1 y vitaminas del grupo B, imprescindibles para un sistema nervioso sano. Y antioxidantes como luteïna, carotenoides, xantofilas… protectores de los radicales libres.

 

¿En qué te puede ayudar el aguacate?

  • Ayuda a reducir el colesterol: reduce el colesterol «malo» (LDL) y aumenta el colesterol «bueno» (HDL).
  • Su efecto saciante ayuda a adelgazar.
  • Regula los niveles de azúcar en sangre: contiene muy poco azúcar comparado con otras frutas.
  • Efecto antienvejecimiento: sus antioxidantes intervienen en la protección de la degeneración macular y como protector dérmico.
  • Protector tumoral: hay estudios que lo relacionan en la prevenció  de cáncer de próstata, mama y ovario.

Cómo me gusta comerlo cada día:

IDEA 1: Picadillo de aguacate con huevos revueltos. Picamos el aguacate en dados pequeños, junto una cebolla roja, un tomate y pimiento rojo. Lo regamos con aceite de oliva y un punto de sal, y lo servimos acompañado de unos huevos revueltos con cúrmuma y pimienta (la pimienta aumenta el poder antioxidante de la cúrcuma).

IDEA 2: Aguacate relleno con atún. Ideal para cuando los niños (o mayores) tienen un examen, este cóctel de grasas y antioxidantes pone a las neuronas rápidamente en funcionamiento. Chafamos con un tenedor la carne del aguacate con una lata de atún, aceite y sal, y servimos dentro de la misma cáscara de la fruta.

IDEA 3: Crema o gazpacho de aguacate. Combina bien con otras hortalizas, tritura y degusta la suavidad de esta crema.

IDEA 4: Huevos de codorniz, salmón y aguacate. Otro cóctel antioxidante rico en grasas (¡BUENAS!).

IDEA 5: Tártar de atún y aguacate. Igual que el famoso steak tartar pero mucho más sano y más bueno. Picamos un trozo de atún préviamente congelado, con aguacate, cebolla, tomate, ajo, y aliñamos con aceite de oliva, sal y pimienta. Podemos emplatar en forma de cilindro.

IDEA 6: Guacamole. Imagino que sobran las presentaciones. Uno de los patés vegetales más saludables que existe, podemos picar los ingredientes o triturarlos, a gusto del consumidor.

IDEA 7: Añade a todas tus ensaladas y regálate salud con esta pequeño gesto.

Una idea para cada día. ¿Qué te parece? En mi cuenta de Instagram hay muchas más, en hummus (el famoso #humucate), relleno de huevo… porque esta fruta de verdad que me apasiona…

¿Te gusta tanto como a mí? ¡Buen provecho!