9 trucos de cocina y algún consejo más

9 trucos de cocina y algún consejo más

Te aseguro que pocas veces cocino a la plancha. De hecho, no tengo ni plancha en mi cocina. ¿Por qué cuando quieres cuidarte y “comer sano” te hartas a ensaladas y plancha? ¿Es que la cocina sana se basa en el crudo y en plancha? Necesitas buenos trucos de cocina, pero trucos de verdad.

Te han hecho creer que una dieta sana es eso… Y claro, después de una ligerísima comida a base de iceberg y cherris y una insípida pechuga de pollo a la plancha… ¿quién es la lista que a las 4 de la tarde no arrasa con la tableta de chocolate o las galletitas (integrales y ricas en fibra, eso sí) que tenemos en el cajón maldito?

“No, es que tengo ansiedad”… No me estraña chica, si tus menús son aburridísimos. ¡Incluso yo me hartaría a donuts rellenos de crema o mermelada ante semejante sobriedad en el plato! ¡Yo, que he sido chica sana desde la cuna (pregúntale a mis familiares o a mis amigos, que ni caramelos comía de niña… Un poco sosilla, sí)!

No, comer sano no es comer sólo ensaladas. Para nada. Te cuento 9 consejos/trucos para que tu día a día en la cocina sea lo más sano posible. Y sí, puedes comer ensalda. Y sí, también algún pollo a la plancha… si te gusta, claro. Pero yo te enseño cómo comer alimentos sanos cada día, cocinados de la mejor y más saludable manera posible.

Vamos a ello:

Truco 1 y 2: huevos

  • Tortilla de patata
  • Huevo frito

Truco 3, 4 y 5: vegetales

  • Crema de verduras
  • Caldo vegetal
  • Patés vegetales

Truco 6 y 7: semillas

  • Gomasio (sésamo)
  • Semillas de lino

Truco 8 y 9: pescado

  • Escabeches
  • Boquerones en vinagre

Algún consejo más

Comer sano es comer sobre todo mucho verde. Es así. Nuestra base alimentaria deben ser los vegetales. Pero cocínalos con arte. Alterna cocciones largas, perfectas para ototño e invierno, con cocciones cortas. Opta por estofados, caldos, guisos y hornos a menos de 180º C para las primeras, y woks y salteados para las segundas. Y a lo largo del día y de la semana, asegúrate que hay zumos, ensaladas, patés, cremas, y diversifica tu forma de cocinar.

 

¿Eres de las de ensalada y plancha? ¿Utilizas alguno de estos trucos de cocina? ¿O tu truco es otro? Cuéntame.

Cómo vivir con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

Cómo vivir con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

Voy directa al grano: hoy hablaremos de Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP a partir de ahora). ¿Te suena? Si no lo sufres ni tampoco ninguna mujer de tu entorno lo sufren, quizá no sepas de qué estoy hablando y te suene a chino esta palabreja… Pero quiero que sepas que hay muchas, muchísimas mujeres con trastornos hormonales a las que un día su médico les suelta: “Tienes SOP. Toma tu pastilla a partir de ahora, y aprende a vivir con los síntomas.” Bueno, tampoco se lo sueltan así (espero), pero vamos, para que te hagas una idea.

Y es que actualmente, y ya no me refiero sólo a SOP, pero parece que lo normal es sufrir dolores menstruales. En serio, ¿cuántas mujeres de tu entorno tienen una regla que ni se enteran? Me apuesto a que casi todas sufren o dolor de barriga, o retención de líquidos, o estado de ánimo alteradillo…

En unos artículos anteriores te explicaba cómo comer y entrenar según tu ciclo menstrual. Hoy me centraré en un trastorno muy común: el SOP.

Porque podemos hacer mucho para tratarlo. Y la respuesta está en la alimentación y en el deporte. ¿Sorprendida? Espera, que te cuento:

El SOP se diagnostica cuando se cumplen como mínimo 2 de los siguientes síntomas:

  • Niveles elevados de andrógenos (hormonas masculinas)
  • Ausencia de ovulación
  • Muchos quistes pequeños en los ovarios.

Como síndrome, los síntomas varían bastante de una mujer a otra. Hay mujeres por ejemplo que sufren hirsutismo (crecimiento excesivo de vello en la cara, cuello, abdomen y espalda), períodos menstruales irregulares o ausentes, acné, alopecia, infertilidad, sobrepeso…

Muchas mujeres con SOP tienen resistencia a la insulina (RI): el cuerpo se resiste a sus efectos con lo cual tiene que producir más insulina. Este aspecto está relacionado con la obesidad, la diabetis tipo II y los niveles elevados de andrógenos. ¿Y qué puede hacer la obesidad en estos casos? Pues como temíamos, la obesidad puede aumentar los niveles de insulina y, sí, lo has adivinado, agravar los síntomas de SOP.

La propuesta:

No todo está perdido, ni mucho menos, que tienes mucho trabajo que hacer. Pero mi experiencia en consulta tratando SOP me confirma lo que pensaba: tu calidad de vida viviendo con SOP va a mejorar sustancialmente en la medida en la que te responsabilices de ello. No esperes milagros en forma de pastilla; pero si te implicas, la mejora será brutal:

Alimentación:
Si has entendido que los desarreglos metabólicos, tales como la resistencia a la insulina, son una de las causas del SOP, entenderás por qué propongo una alimentación baja en azúcares, low carb, a fin de mantener la insulina bajo control:

  • Abundancia de vegetales ecológicos, sin pesticidas ni aditivos, frescos.
  • Huye de las harinas refinadas y el exceso de cereales, con lo que además te ahorras el gluten. Para tu aporte de carbohidratos, escoje tubérculos y hortalizas en detrimento de los cereales.
  • Asegura un buen aporte de grasas tales como aguacate, aceite de coco, aceite de oliva, pescado azul.

Deporte:

Muévete, muévete y vuélvete a mover. Cuando entiendas el efecto que tiene el movimiento frente a la regulación de tu metabolismo, no podrás dejar de bailar, correr o nadar.

No te cuento nada nuevo si te digo que cuando te mueves pierdes grasa. Pero además, perder grasa significa que tu inflamación disminuye y recuperas tu sensibilidad a la insulina (problema resuelto, pensarás). Bueno, más o menos…

Si te mueves en unas condiciones determinadas (como expliqué en el artículo sobre el ayuno intermitente), además permites que tu músculo capte rápidamente el azúcar de la sangre sin necesidad de insulina. ¡Esto es genial! Significa que con el movimiento evitas que tu cuerpo tenga que recurrir a la liberación extra de insulina que tus desarreglos hormonales te provocan (relee el apartado de RI).

Conclusión:

Si tuviera que recomendar un estilo de vida (no hablo sólo de dieta) tal como trabajo en mi consulta, sin duda sería paleo, que incluye comer alimentos, no productos, abundantemente vegetales, grasas buenas como el pescado azul, aguacate, aceite de oliva o jamón ibérico, y proteína de calidad. En un entorno que promueva la actividad física y el movimiento, el descanso reparador y las digestiones al día.

Verás que estos consejos tan simples y lógicos (así hemos vivido millones de años), tendrán un impacto muy positivo sobre los síntomas de tu SOP.

Espero que este artículo te haya ayudado, al menos a conocer que realmente podemos hacer mucho y mejorar tu calidad de vida. Y si quieres más, te hago dos propuestas:

  1. Podemos tener una charla para ver cómo te puedo ayudar, ya sea en mi consulta presencial de Barcelona o bien online.

2. Puedes comprar la Guía SOP escrita por las protagonistas del blog PaleoSop, María Requejo y María Cajo. Escrito con un lenguaje llano entenderás fácilmente cómo hacer frente al síndrome. Contiene información útil para entender cómo mejorar tus síntomas y también un menú entero para un mes y… ¡un montón de recetas! 

A parte de la completa guía, las fundadoras de PaleoSOP han creado un grupo de Facebook exclusivo para las que adquieran el ebook, en donde poder compartir las recetas, dudas, inquietudes… Yo misma estoy dentro del grupo y no puedo dejar de recomendarlo ;).

¿Sufres SOP? Cuéntame tu caso, y te animo a que empieces con estos cambios. Y si conoces alguna mujer en tu entorno que lo padece, comparte este artículo para que pueda entender que hay formas de mejorar su calidad de vida.

9 trucos de cocina y algún consejo más

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5 tips para sanear tu dieta

Me apuesto lo que quieras a que con tanta moda de dietas, tantos expertos rondando por ahí y tantas celebrities confesando sus excentricidades culinarias tú no sabes qué comer ni cómo hacerlo. Tú, que lo único que quieres es estar sano, comer equilibrado y asegurar...

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Me apuesto lo que quieras a que con tanta moda de dietas, tantos expertos rondando por ahí y tantas celebrities confesando sus excentricidades culinarias tú no sabes qué comer ni cómo hacerlo. Tú, que lo único que quieres es estar sano, comer equilibrado y asegurar una buena alimentación a tu familia… ¡no sabes qué corriente o moda seguir! Que si dieta macrobiótica, que si paleo, que si vegana…

Bueno, olvídate de todo eso. Alguna vez te he dado más de una pauta para seguir una alimentción equilibrada (artículo, artículo, artículo). Hoy te voy a explicar 5 sencillos tips para convertir tu dieta, sea cual sea, en una súper dieta:

Estos son algunos de los pilares que trabajamos en consulta y que, a partir de ahí podemos ir construyendo el tratamiento adecuado. Pero esta base, estos 5 tips, son claves. Y tú, ¿sigues alguna dieta de moda? ¿Saneas tus menús? Cuéntame cómo haces para mejorar tu alimentación.

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Come según tu ciclo menstrual

Come según tu ciclo menstrual

Parece algo normal, como que está socialmente aceptado que cuando nos va a venir la regla estamos insoportables. Que si estamos más sensibles, que si tenemos un humor de perros, que si nuestros antojos nos poseen, que si, que si, que si. ¡Y un cuerno! ¡Si es que hasta nosotras lo aceptamos! Estamos de broma, ¿o qué? Ser mujer es maravillos. Es mágico. Y tener la regla no es estar enferma.

Sólo hace falta entenderla. A ella y a nosotras. Y aceptar y amar. Nuestro ciclo menstrual es un vaivén de hormonas que sigue un patrón, y estas determinan nuestra hambre y nuestras necesidades.

En fin, vamos al lío, que hoy esto es profundo:

Fases del ciclo menstrual:

Nuestro ciclo menstrual generalmente tiene una duración de 28 días:

ciclo menstrual
  1. Fase Folicular: día 1 a 13, comienza justo el día de la menstruación y termina el día antes de la ovulación. Se caracteriza por una mayor sensibilidad a la insulina, mayor uso de glucógeno y reducción del metabolismo.
  2. Ovulación: día 14. El óvulo baja al útero y espera a ser fecundado. Se reduce nuestro apetito, el aumento de progesterona produce un ligero incremento de la fuerza.
  3. Fase Lútea: día 15 a 28, la fase final del período, y para muchas, la del SPM (síndrome premenstrual). Aumenta el apetito, menos sensibilidad a la insulina, mayor uso de grasa como combustible. Puede que sufras retención de líquidos, alteraciones del humor, abdomen dolorido…

Come en la fase Folicular:

En esta fase tenemos una alta sensibilidad a la insulina o, lo que es lo mismo, toleras más los hidratos de carbono, pero tu TMB (metabolismo basal) es baja. Come más patatas, boniatos, frutas y otros tubérculos. También podrías tomar arroz, quinoa o trigo sarraceno. Es el momento ideal para darte un capricho, puesto que tu organismo lo va a metabolizar mucho mejor.

Come durante la ovulación:

Tu TMB está media, la sensibilidad a la insulina se mantiene alta pero sientes menos hambre porque tu cuerpo necesita comer menos. Escúchalo.

Come en la fase Lútea:

Es la que tradicionalmente nos trae más quebraderos de cabeza, nuestro síndrome premenstrual… Pero oye, ahí lo que pasa es que tu metabolismo aumenta, consumes más energía y, por lo tanto, sientes más hambre. Fisiológicamente tu sensibilidad a la insulina baja pero sube la termogénesis, así que, disminuye los carbohidratos, incluso puedes hacer una dieta low carb, y aumenta las grasas en tu dieta.

A modo de resumen, básicamente te aconsejor seguir siempre una alimentación rica en vegetales, proteínas las justas y de calidad, y grasas (¡no temas a las grasas!). En el período crítico, el tan conocido SPM, baja lo que más puedas los carbohidratos y come muchos aguacates, huevos, aceite de oliva…

Sí, ya sé que te ha parecido súper interesante. Pero la lección no termina ahí, hasta aquí sólo has aprendido cómo comer según tu ciclo menstrual. La próxima semana te explicaré cómo adaptar el ejercicio físico a tu ciclo menstrual.

¿Eres de las que sientes muchos antojos antes del periodo? ¿O por el contrario, de la regla, ni te enteras?

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14 ideas para comer más vegetales

14 ideas para comer más vegetales

 

Lo puedo decir más alto pero no más claro: Come más vegetales.

Y es que esto es lo más importante que saco de todos los años que llevo en el campo de la nutrición. Fíjate que, entre todas las corrientes dietéticas que hay (las que hay con evidencia científica, digo, no las modas y las locuras de gurús televisivos), hay algo en lo que siempre estamos de acuerdo: come más vegetales. Da igual que te tire una alimentación paleo, o que quieras ser vegetariano, o que te inspires con la macrobiótica… Todas ellas coinciden en cómo se beneficia tu salud cuando aumentas el consumo de vegetales.

Hace unas semanas fui publicando ideas en mi cuenta de Instagram. Y ahora voy a darte un empujón con mis ideas verdes. A ver qué te parece:

Zumos / batidos: aunque la mejor opción es la fruta y verdura entera (masticar es importante), si andas corto de verde, añadir un zumo o un batido a tu día siempre es una ayuda.

Tortillas: me encantan las tortillas entre otras cosas por su versatilidad. ¡Hazlas de lo que se te ocurra! Espárragos, ajetes, kale, escalibada…

Revuelto: lo mismo. Imagina un revuelto esponjoso y jugoso de setas y puerro…mmm…

Ensaladas: inventa ensaladas diferentes cada día. Si te falta práctica, ves anotándolas en una libretita, porque tenemos tendencia a hacer siempre la misma: abrir la nevera, a ver qué le pongo, y acabar haciéndola siempre igual. No, piensa qué ensalada quieres y hazla tal cual. Ensalada de tomate y aguacate, espaguetis de calabacín, kale love salad, gazpachos…

Horno: las verduras al horno son una delicia. Alcachofas al horno, escalibada, calabacín gratinado… Desde que incluyo unos básicos de cocina en mi sesión culinaria dominguera (alias Batch Cooking) enciendo el horno y lo lleno de diferenes verduras que se cocinan solas y las tengo para toda la semana. Por cierto, estas sesiones te vienen incluídas en mi Club VIP.

Pochar: una guarnición muy recurrida en mi casa es la cebolla pochada. Le da ese calor y toque dulce y suave a los platos fuertes que alimenta no solo el cuerpo sino también mi alma. Si tuviera que escoger uno, este sin duda sería mi básico entre los básicos.

Patés: nada es más fácil que hacerte tus propios patés vegetales. ¿Mi preferido? El de alcachofa. Hierve corazones de alcachofa, escurre y tritura con aceite, sal y pimienta. Listo. Pero puedes hacer de pimiento rojo, de calabacín, de berenjena, etc. Es una forma fácil de vegetalizar tus bocadillos o de servirlos en tu aperitivo.

Empanadas y pizzas: ¿quién dice que una pizza no puede ser saludable? Con espinacas, puerro, brócoli, champiñones…

Quiche y otras masas: cualquier masa de hojaldre o quebrada puedes vegetalizarla con tonos verdes, rojos y amarillos.

Woks: una de las formas que más me gusta de comer verdura es cortada a bastoncitos y triángulos y saltearla en aceite de coco en un wok. Queda crujiente, sabrosa y absolutamente apetecible.

Estofados: en meses fríos, nada como un buen estofado. Aprovecha para hacerlo con una buena base de sofrito con mucho vegetal, y trozos de calabaza, calabacín, guisantes….

Cremas: fácil y sin complicaciones. ¿Mis preferidas? De shitake, de cebolla, de champiñones, de calabaza y manzana, y de calabacín. Bueno, ¡y muchas más!

Rebozadas: es el tipo de cocción menos recomendable, pero de vez en cuando, gusta. Puedes rebozarlas con levadura nutricional y semillas de lino molidas, por ejemplo, y en lugar de freírlas hacerlas al horno.

Deshidratadas / chips: ya sea en horno convencional (aquí te mostré cómo hacer chips de kale) como en una deshidratadora, las hortalizas, frutas y verduras deshidratadas suponen no sólo un snack muy saludable sino un toque especial en una ensalada, para coronar un plato de arroz o cereales, o como picatostes originales en una crema.

Ahora ya no tienes excusa porque, como ves, hay muchísimas opciones para incluir vegetales a lo largo del día. Prueba, testea e inventa. En mi consulta a menudo se sorprenden de la versatilidad de las verduras, y es que la mayoría de las veces asociamos comer verdura con plataco de judías hervidas y poco más. ¿Más ideas? Bueno, aquí hay un montón, pero cada mes en mi Club VIP te sorprendo con nuevas aportaciones. 

¿Se te ocurre alguna idea vegetal más? ¡Venga, a ver si llenamos los comentarios de mucho vegepower! 

Cómo sobrellevar el Síndrome de Intestino Irritable

Cómo sobrellevar el Síndrome de Intestino Irritable

Qué es y cuáles son sus síntomas

No quiero aguarte la fiesta pero sufrir Síndrome del Intestino Irritable (SII) es una perrería. También conocido como Colon Irritable, este es uno de los trastornos funcionales del aparato digestivo que peor se lleva. 

Sus síntomas principales son el dolor o molestia abdominal, la hinchazón abdominal y la alteración del hábito intestinal (estreñimiento y/o diarrea)Al menos 2-3 de cada 10 adultos presentan síntomas compatibles con el SII.

¿Has tenido alguna vez dolor abdominal que te invalida, diarrea punzante e hinchazón dolorosa? Realmente se pasa mal y, entre las cosas peores, es que la medicina convencional no te ofrece tratamiento eficaz.

Tratamiento y objetivo del mismo

Dejo claro que el SII es un trastorno funcional crónico. Pero te aseguro que con las medidas adecuadas he visto casos en los que realmente la mejora es espectacular. No hay un consenso ni protocolo específico pero las principales indicaciones recogidas en la literatura científica que han demostrado cierta efectividad en el tratamiento del SII son:

1- Gestión del estrés. Aunque se recomienda habitualmente meditación o mindfulness, a muchas personas les funciona mejor practicar 10 minutos al día de HIIT (ejercicios de alta intensidad) como técnica anti-estrés.

2- La dieta terapéutica más efectiva es la FODMAP, de la cual te expliqué en este artículo.

3- Dieta general low carb o baja en carbohidratos, sobre todo en pacientes con SII con predominio de diarrea.

4- Mimar la microbiota con un aporte adecuado de probióticos.

Conclusión:

Si sientes dolor abdominal con cambio deposicional, que tanto puede ser estreñimiento como diarrea, acude a tu médico para que te haga un buen diagnóstico.

Una vez hecho, o si ya convives con él, busca la forma de reducir el estrés crónico y mantenido, baja el aporte de carbohidratos en tu alimentación, y lo ideal es que te pongas en manos de un nutricionista para que te diseñe una pauta FODMAP adaptada a ti (si las dietas todas tienen que ser personalizadas, en el caso de la FODMAP es imprescindible).

Cuéntame, ¿conoces a alguien con SII (colon irritable) o bien lo sufres tú?