El gluten, ¿el malo de la película?

Cuando las cosas se ponen feas, en cualquier ámbito, lo más fácil es buscar culpables. Responsabilizar a otros de los errores. Justificar tus cagadas con detalles que no están en tus manos. Con el gluten pasa algo así. Parece que empezó siendo un poco malo, luego bastante malo y ahora parece que se ha convertido en el antihéroe de la obra. El gluten tiene la culpa de todo…

Pues no te emociones, que en este artículo determinaremos qué es el gluten, cómo es una dieta sin gluten, cuándo aplicarla y cuáles son sus beneficios.

Para empezar, y en contra de toda noticia sensacionalista que intenten colarte, el gluten no es un nutriente y por lo tanto no es imprescindible para ningún ser humano. Repito: el gluten no es imprescindible para nadie. El gluten es la parte proteica de muchos cereales como el trigo, el centeno, la espelta, etc. Como el mediterráneo es tierra de trigo, es lógico que todo lo que hacemos con cereales lo hagamos con trigo/gluten: pan, pasta, masas de pizza, bollería…

Si ya has entendido que el gluten no es un alimento, no es un macronutriente y no es inherente a nuestra salud, seguimos.

Los problemas del gluten:

La Enfermedad Celíaca está caracterizada por una intolerancia genética a la proteína gliadina. Aunque la variedad de signos y síntomas es muy amplia y variada, el cuadro clínico tipo se caracteriz por producir una enteritis y una alteración en la absorción de macro y micronutrientes.

Pero el resto del mundo, ¿realmente se beneficia de una dieta sin gluten o es simplemente una moda?

Dieta sin gluten:

Pues casi como todas las dietas, dependiendo del enfoque que tengan, tendrán consecuencias buenas, no tan buenas e incluso malas. Me explico: ¿Realmente crees que sustituir el pan, la pasta y todos los cereales por sus versiones de supermercado gluten free, es sano? Fíjate, que una imagen vale más que mil palabras:

No sé si puedes ampliar las fotos, o incluso búscalas en tu navegador o, mejor aún, ves al súper y lee. Jarabes, aceite de palma, aceite de colza y aditivos infinitos. Obviamente, esto no es más sano que el pan de trigo hecho con harina, sal, levadura y agua.

Este tipo de dieta sin gluten es una absoluta catástrofe y atentado contra tu salud.

Mi dieta sin gluten:

Qué osada digo, que no es mía… me refiero al enfoque que le doy. Si sustituyes esos carbohidratos provenientes de cereales con gluten, por otras fuentes de carbohidratos naturales tales como frutas, tubérculos, verduras y hortalizas, ¿adivinas qué pasa? Independientemente de que el gluten, en mayor o menor medida afecte tu salud y destroce tu microbiota intestinal, el aporte superior de vegetales sin duda beneficiará a cualquiera. Te recuerdo mi idea: come alimentos y no productos, más mercado y menos supermercado, y dale con la comida real.

Por ese motivo, a menudo en mi consulta me comentan que este tipo de alimentación ha mejorado migrañas, desajustes digestivos, se sienten con más energía… y a veces yo dudo de que sea, no ya por eliminar el gluten, sino por potenciar los alimentos reales y evitar los procesados que hasta el momento formaban parte de su alimentación. Eso, en el peor de los casos.

En los mejores, habla la evidencia científica. Una dieta sin gluten según mi enfoque:

  • Mejora el control glucémico en personas con diabetes tipo 2 (estudio)
  • Mejora el síndrome metabólico (estudio)
  • Mejora el perfil lipídico (estudio)

Mi experiencia en consulta me indica que además se benefician de este tipo de dieta sobre todo las personas con enfermedades autoinmunes y trastornos digestivos (síndrome de intestino irritable, colitis, estreñimiento, diarrea…).

Conclusión:

Mi recomendación es que, si tienes algún trastorno autoinmune, metabólico o digestivo, sigas una dieta sin gluten basada en alimentos naturales: fruta, verdura, carne, pescados, huevos, tubérculos, frutos secos… Para hacerlo bien, acude a un profesional, obviamente, que esté actualizado. Pero no sufras porque no hay absolutamente ningún riesgo si eliminas por tí misma el gluten de tu dieta.

Si no tienes aparentemente ningún trastorno, pero quizá sufres insomnio, migraña, digestiones pesadas… en fin, eso que no estás enferma pero tampoco gozas de una salud estupenda… Pues si ese es tu caso, te recomiendo que pruebes mi pauta, y te observes. Sólo tu propio cuerpo nos dará la respuesta.

Personalmente recomiendo una dieta sin gluten, con pocos/nulos cereales (arroz, quinoa, trigo sarraceno), que en la práctica se traduce en: comer paleo en mi día a día, porque te aseguro que cuando sales el fin de semana, o los eventos sociales te llevan a tomar cereal (trigo) sí o sí. Fíjate.

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