Aceite de coco: un todo-en-uno fantástico.

Pues ya estamos en la última parte del Monográfico sobre el aceite de coco (Aceite de coco I, Aceite de coco II), la más esperada, la que más me habéis pedido… y la más larga, así que tómate tu tiempo. Y ele aquí: todo lo que puedes hacer con un tarro de aceite de coco.

Ah! Una advertencia: antes de seguir leyendo, si no tienes aceite de coco en casa, acércate a tu tienda habitual y hazte con uno. De verdad, ¡en unos minutos te van a entrar ganas de aplicártelo por todas partes!

Te cuento los usos que yo le doy a mi aceite de coco:

  • Mascarilla pre-lavado: Tal como expliqué en el post que dediqué al cuidado del cabello y que si no lo hiciste ya, puedes leerlo aquí, el aceite de coco es un espectacular reparador de la fibra capilar, pues a diferencia de otros aceites que se quedan en la superfícia, éste es capaz de penetrar en ella y trabajarla “desde dentro”. Dependiendo de si tu cabello es muy seco o no, te recomiendo que una vez por semana o cada 10 o 15 días, te apliques mechón a mechón el aceite de coco en tu cabellera, y dejes que actúe por lo menos media hora, antes de lavarte el cabello con tu champú habitual. Si tienes el cabello rizado – ondulado y más bien seco, te recomiendo que lo dejes actuar incluso toda la noche, como hago yo. Después del lavado tus rizos bailotearán y estarán muy contentos, además de hidratados y brillantes.
    Aceite de coco como mascarilla pre-lavado.

    Aceite de coco como mascarilla pre-lavado.

  • Crema de peinado: ¡ojo! sólo apto para cabello seco o afro. Con el cabello lavado y escurrido, frota entre tus manos un guisante de aceite de coco y aplícalo en los mechones que quieras marcar. Marcará tu rizo y eliminará el encrespado.
  • Acondicionador: puedes prepararte un acondicionador casero con aceite de coco, aguacate, huevo, aceite de argán…
  • Desmaquillante: de ojos y de cara. Yo no suelo maquillarme, y menos los ojos, pero alguna vez que me he puesto en plan mujer fatal y me he plantado las pinturas de guerra, lo he podido comprovar: aplicado como cualquier desmaquillante, el aceite de coco arrastra toda suciedad sin agredir los ojos, por muy sensibles que sean (te lo dice una ex-usuaria de lentes de contacto; aquí podrás leer por qué ya no uso). Para el resto de la cara, lo mismo: frota entre tus manos un poquito de aceite, aplicas sobre el rostro masajeando bien. Luego retiras con un paño o disco de algodón humedecido y ¡voilà!, rostro limpio e hidratado.
  • Bálsamo labial: ¿qué más puedo decir? Aplicado sobre los labios los suaviza, los hidrata y los protege del frío y del sol (tiene un factor de protección muy bajito, pero lo tiene).
  • Bálsamo para piel problemática: en eccemas, psoriasis, rozaduras, urticarias… y todos los problemas que pueda darte tu piel, el aceite de coco la regenerará. Incluso si los problemas de piel los tienes en el cuero cabelludo, aplícate una generosa cantidad de aceite masajeando bien, déjalo ahí toda la noche y cuando por la mañana te laves el pelo, tus irritaciones del cuero cabelludo habrán desaparecido.
    Perfecta hidratante para piel problemática.

    Perfecta hidratante para piel problemática.

  • Hidratante corporal: es mi hidratante corporal habitual, y no puedo estar más contenta. Me lo aplico en la ducha, aún con la piel húmeda, y luego me seco normalmente. Me confieso: soy una vaga que no tiene paciencia para aplicarse meticulosamente una crema cada mañana… y no sé si será tu caso, pero como yo sé que somos muchas. Así que el aceite de coco, a parte de hidratarme estupendamente, es mi opción más rápida y cómoda. En invierno, suficiente para proteger mi piel del frío, y en verano, para nutrirla y lucir un precioso bronceado, también como after-sun. ¿Para qué quieres más?
  • Cutículas: aplicado alrededor de las uñas, evita las durícias y trata las cutículas perfectamente.
  • Para los pies: si te lo aplicas por la noche en los pies masajeando suavemente, por la mañana tendrás los pies que serán la envidia de Cenicienta.
  • Exfoliante corporal: ¿tienes una cita con ÉL y quieres estar estupenda? O simplemente, ¿quieres tener una piel suave como la de un bebé? Pues apunta: prepara un exfoliante corporal con el 50% de aceite de coco y el 50% de azúcar de caña. Lo mezclas bien y te lo aplicas con la piel húmeda en la ducha. Luego te aclaras… ¡y me cuentas! Una piel preciosa.
    Exfoliante corporal casero.

    Exfoliante corporal casero.

  • Aceite de masaje: no sé si tendrás la suerte de disponer de algún buen samaritano que te dé un buen masaje de vez en cuando… Si es así, no lo dudes, la próxima vez que te den un masaje que sustituyan el aceite habitual por aceite de coco.
  • Oil pulling: ¿quéééé? Lo he dejado para el final porque es casi casi mi aplicación favorita. El oil pulling es una técnica ayurvédica que además de dejar tu boca limpia y sana, te ayudará a detoxificar todo tu cuerpo. Yo cojo por las mañanas una cucharada sopera de aceite de coco, y durante 20 minutos voy enjuagando y pasando el aceite por todos los rincones de mi boca. Mientras, me dedico a preparar la ropa que me voy a poner, echo un vistazo a mis agendas (sí, lo he dicho en plural porque soy una agenda-adicta) a ver qué me deparará el día, etc. Luego escupo en la papelera (importante no hacerlo en el lavabo o wàter, pues podría atascar las tuberías…). Yo además me hago un raspado lingual y luego me paso el cepillo por la boca y enjuago. Lo del raspado ya no forma parte de la técnica en sí; eso es cosecha propia :). Practicar el oil pulling ayuda a expulsar las toxinas acumuladas durante la noche, mejora las encías sangrantes, blanquea los dientes, elimina el mal aliento y la placa bacteriana.
    Aceite de coco para oil pulling.

    Aceite de coco para oil pulling.

Pues con esto, termino el monográfico sobre el aceite de coco. Espero haberte dado ideas para mejorar tu salud, aplicar en tus recetas y en tu vida diaria. ¿Qué te parece el aceite de coco? Una maravilla, ¿no?

Te animo a que compartas conmigo si has decidido dejar entrar el aceite de coco en tu vida.. O si ya lo hacías y le das algún uso que yo no he contado… ¡adelánte! ¡compártelo en comentarios!

 

3 Comentarios

  1. Imma

    ¿en serio que sirve para todo esto? ¡Y encima tambien como condimento alimentario!
    Yo lo utilizo como desodorante. La receta la saqué del blog ecologista Cualquier cosa es cariño y se trata de mezclar a partes iguales fécula de maíz (maizena), con bicarbonato de sodio y el aceite de coco (yo le pongo más de coco porqué me gusta cómo huele y porqué así queda más liquido). Mezclas y ya!

    Responder
    • martamatodietista

      ¡Genial idea Imma! Lo probaré. Si es que de verdad que este aceite es un auténtico todo-en-uno! Le sacas partido al bote, seguro! Abrazos!

      Responder
      • Imma

        ¡Jeje, genial! Pensaba proponertelo una vez lo hubiera probado ;P Ahora tengo el reto, ¡pues tocará probarlo! 😉
        ¡Un abrazo, guapa!

        Responder

Trackbacks/Pingbacks

  1. Oil pulling en acción | Marta Mato - […] expliqué brevemente en este post, que formaba parte de la tercera entrega del Monográfico sobre el aceite de coco…
  2. El secreto de mi Detox - Marta Mato - […] el día practicando el oil pulling (al cual le dediqué un post entero aquí, y también mencioné aquí), el…
  3. ¿Cosmética eco... o Fairy en tu cabeza? - Marta Mato - […] hace mucho te contaba cómo usaba yo el aceite de coco, mi otro enamorado… Y el aceite de argán…

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a mi Newsletter

Suscríbete a mi Newsletter

Cada martes recibirás en tu correo fichas de mis recetas exclusivas para suscritos, artículos, descuentos... ¡y mucho más!

Te has suscrito correctamente