Hace muchos, muchos años, buscando algo que domara mi cabellera, descubrí un elixir sirve-para-todo. Fue la solución para mis rizos, pero poco después lo incorporé en mi cocina dando unos resultados espectaculares. Y descubrí, también, que no sólo era fabuloso por fuera, sino que además era increíble por dentro. ¡Genial!coco3- marta mato

¿Lo has adivinado? ¿Sí? Hablo del aceite de coco. Y es que en mi consulta, como no dejo de recomendarlo, me suelen preguntar “¿cómo lo utilizo?” “me lo he comprado, y ahora, ¿cómo le saco partido?”. Así que se me ocurrió escribir un monográfico sobre el aceite de coco. En este primer capítulo, te explico sus propiedades e indicaciones. Vamos a ello:

¿El aceite de coco no era malo?

Eso me suelen comentar cuando recomiendo incorporarlo en la dieta habitual. Y sí, es cierto que hasta no hace mucho el aceite de coco se considaba una grasa saturada “de las malas”. Por suerte, rectificar es de sabios, y este es uno de los muchos errores que se han cometido y difundido en la nutrición oficial.

Sin entrar en guerra con nadie, y basándome sólo en los estudios más recientes y en las evidencias científicas, el aceite de coco contiene ácidos grasos saturados. Ops! ¿De los malos? Sí pero no… no te asustes. ¿Sabes eso de las grasas saturadas son las malas y las insaturadas son las buenas? Bueno, pues no es tan simple. Para determinar la calidad de una grasa, tenemos que fijarnos en la longitud de la molécula. El coco tiene ácidos grasos saturados de cadena media, principalmente ácido láurico, capaz de llegar rápido a nuestros tejidos y convertirse así en energía, en lugar de almacenarse en forma de grasa.

Además, el aceite de coco también contiene vitamina E. O sea, es antioxidante y es capaz de actuar contra las moléculas LDL, las cuales conocerás como “colesterol malo”.

Ayuda a fijar el calcio e interviene en la coagulación sanguínea gracias a su contenido en vitamina K.

Y su poder antioxidante reside, además de la ya comentada vitamina E, en su contenido en ácidos fenólicos.cocoaceite2

¿Para qué me conviene?

Pues mira, yo que estoy enamorada de él, te diría “para todo”. Pero eso es poco serio, así que te sugiero su ingesta, por ejemplo para:

  • Adelgazar. ¿Cómo? Sí, a ver si has entendido bien el tema de las grasas. Como hemos quedado que es un ácido graso de cadena media que pasa rápidamente a tus tejidos, no sólo no se almacena como grasa, sino que estimula la termogénesis. Es decir, se activa tu ritmo metabólico y de este modo pasas a tener menos depósito de grasa.
  • Regula el colesterol. Hablando para que me entiendas: sube el colesterol bueno (HDL) y baja el colesterol malo (LDL). ¡Genial!
  • Antibiótico y antifúngico. Gracias a su contenido en ácido láurico, es capaz de luchar contra microorganismos patógenos tanto bacterianos como hongos causantes de la Cándida y otras infecciones vaginales.
  • Mejora tu memoria. Algunos estudios incluso le atribuyen propiedades para luchar contra el Alzheimer, demencia senil y epilepsia juvenil.

¿No te parece un aceite casi mágico? Tal como te decía al principio, un auténtico elixir.

Ahora que sabes lo bonito que es por dentro, en los siguientes capítulos te explicaré sus aplicaciones en la cocina (Aceite de coco II) y sus usos alternativos en belleza y bienestar (Aceite de coco III), que estoy segurísima que te gustarán.

Mientrastanto te invito a que leas, si no lo has hecho ya, los artículos donde ya te explico algo del aceite de coco, aquí y aquí.

4 Comentarios

  1. Fantástico !!
    Espero ansiosa los siguientes capítulos 😀😀
    Yo lo utilizo solo para la plancha y sé que tiene muchísimas propiedades y usos así que aún no lo he explotado al máximo !
    Muchas gracias Marta por tus post, me gustan mucho.

    Responder
    • Gracias a ti Yuliana! Para la plancha, genial, además de darle un toquecito de sabor exótico a tus platos… Pronto os contaré recetas y trucos culinarios… y otras aplicaciones super-interesantes! Abrazos!

      Responder
  2. ¡Uau, qué interesante, Marta! yo lo uso como uno de los componente de mi desodorante casero. Estoy ansiosa por leer sus usos alternativos en belleza y bienestar. Mientras, me voy al post sobre los usos culinarios. 😉

    Responder
    • Me alegro que te guste Imma, y además, te invito a que, en el 3er. capítulo, donde explicaré otros usos del aceite de coco, compartas tu receta de desodorante casero. ¿Te parece? Un abrazo!

      Responder

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