9 trucos de cocina y algún consejo más

9 trucos de cocina y algún consejo más

Te aseguro que pocas veces cocino a la plancha. De hecho, no tengo ni plancha en mi cocina. ¿Por qué cuando quieres cuidarte y “comer sano” te hartas a ensaladas y plancha? ¿Es que la cocina sana se basa en el crudo y en plancha? Necesitas buenos trucos de cocina, pero trucos de verdad.

Te han hecho creer que una dieta sana es eso… Y claro, después de una ligerísima comida a base de iceberg y cherris y una insípida pechuga de pollo a la plancha… ¿quién es la lista que a las 4 de la tarde no arrasa con la tableta de chocolate o las galletitas (integrales y ricas en fibra, eso sí) que tenemos en el cajón maldito?

“No, es que tengo ansiedad”… No me estraña chica, si tus menús son aburridísimos. ¡Incluso yo me hartaría a donuts rellenos de crema o mermelada ante semejante sobriedad en el plato! ¡Yo, que he sido chica sana desde la cuna (pregúntale a mis familiares o a mis amigos, que ni caramelos comía de niña… Un poco sosilla, sí)!

No, comer sano no es comer sólo ensaladas. Para nada. Te cuento 9 consejos/trucos para que tu día a día en la cocina sea lo más sano posible. Y sí, puedes comer ensalda. Y sí, también algún pollo a la plancha… si te gusta, claro. Pero yo te enseño cómo comer alimentos sanos cada día, cocinados de la mejor y más saludable manera posible.

Vamos por temas:

Truco 1 y 2: huevos

  • ¿Quién puede decir que no a una tortilla de patata? Cada hogar disfruta de su receta, con cebolla, sin cebolla, con ajo, patata gorda, fina, machacada, chorrito de leche… Sea como sea tu tortilla de patata, seguro que está rebuena. Pues este plato tan ibérico (¿De verdad sólo lo comemos aquí?) suele ser calórico, y suele no ser bien visto en las dietas y pautas de adelgazamiento. Creo que es de las noticias que más alegrías dan cuando a mis clientes les digo que, obviamente, pueden comer tortilla de patata. ¡Qué alegrión les doy! Bueno, te explico la fórmula para que sea la tortilla más sana y, aún así, ni insípida ni aburrida. Primero, las patatas las cortas finísimas y si eres de las de cebolla, también. Dibuja un 6 con aceite en la sartén y cuando esté casi humeando (súper-caliente) echa las patatas, tapa y baja el fuego. ¿Por qué? Porque así las patatas se van a cocer, no freír, pero la temperatura inicial las habrá tostado ligeramente por su parte más externa. Y las deja crujientitas. Y ricas. Una vez cocidas, mezcla en el plato donde has batido los huevos. Yo ahí las machaco con el tenedor. Me gusta más. Y prosigues de la forma habitual.
  • El huevo frito. Otro alimento prohibido. Al mío lo llamo “huevo no-frito”, aunque lo he visto ya por alguna parte también. Lo mismo: sartén antiadherente, mínimo aceite (recuerda el 6), echas el huevo y tapas. El huevo se cocerá por su propio vapor y calor circulante en el interior de la sartén. Y sirve como más te guste.
trucos cocina

Truco 3, 4 y 5: vegetales

  • Una crema de verdura con nata o crema de leche, o el típico quesito añadido, no es sana. La base de la crema hazla siempre con cebolla o puerro bien finitos. Salteas con un puntito de sal marina sin refinar. Cuando la cebolla está hecha, agregas la calabaza, calabacín o verdura que te plazca, y dejas que se impregne del sabor de la cebolla unos minutos. Cubres de agua al ras, añades una cucharada de semillas de lino y pones a hervir 5 minutos, no más. Trituras y sirves con chorrito de aceite de oliva virgen extra y semillas de calabaza, germinados o taquitos de verduras.
  • Caldo vegetal más sabroso. Hacer un caldo de huesos o de carne que esté sabroso tiene poco mérito, porque éstos son alimentos salados y naturalmente ricos en glutamato que es un potenciador de sabor natural (no confundir con el aditivo potenciador de sabor glutamato monosódico). ¿Pero qué me dices de un caldo vegetal? ¿Algo soso? Prueba de meter en el horno las verduras que vayas a utilizar antes de hervirlas para el caldo. Quedará con un sabor mucho más intenso.
  • Hacer patés vegetales caseros es de lo más senzillo. Además son un buen recursos para sustituir los nada sanos patés tradicionales que encontramos en el súper. A mí me chifla especialmente el paté de alcachofa, el de berenjena y el de escalivada. Cuece alcachofas en agua y sal. Escurre. Tritura junto con punto de sal marina sin refinar y aceite de oliva virgen extra. Luego, en plan ya cocinillas, añade cosas que te gusten, como tahina, sésamo, aceitunas negras… y mezcla a tu antojo. Están de vicio, de verdad.

Truco 6 y 7: semillas

  • Las semillas de sésamo son ricas en calcio. Eso es lo que hemos aprendido todas de no sé dónde. Sin discutir eso (que sí, es cierto), te cuento el gomasio que tengo hecho siempre en casa, para enriquecer mis platos y mis ensaladas, e ingerir más minerales y oligoelementos. Coge 3/4 partes de sésamo por 1/4 parte de alga wakame. Si buscas más calcio, cambia la wakame por la hiziki. Tuesta el sésamo en sartén seca y muele. Reserva. Tuesta el alga y muele. Mezcla en tarro de cristal y disfruta de su sabor y sus nutrientes. Aquí puedes descargarte la receta que doy a mis clientes: gomasio
  • ¿Has tomado alguna vez semillas de lino? No sé si te habrás fijado… pero tal como entran, salen. ¡Qué desperdicio! Las semillas de lino son interesantes porque tienen una fibra mucilaginosa, que nos ayuda a ir de vientre. Pero además, son muy ricas en su interior en ácidos grasos esenciales omega 3. Relee: he dicho “en su interior” y una línea más arriba “tal como entran, salen”. Es decir, que cuando las comes no ves ni pizca de omega 3. Solución: muélelas. Problema: al ser grasa, en contacto con el aire se enrancian. Contra-solución: las mueles, las metes en tarro de cristal y… ¡al congelador! Se pueden congelar molidas perfectamente. Y cuando las utilizas están sueltas, nada de pegotes, como si las acabaras de moler.

Truco 8 y 9: pescado

  • Como soy nutricionista defensora de las grasas te recomiendo encarnecidamente que comas pescado azul. Peeeero, ¿qué le pasa al atún y al salmón de nuestros mares (y por “nuestros” me refiero a los del planeta entero)? Que tienen más tóxicos y mercurio que omega 3, que es principalmente por lo que nos interesaba. Mi opción “saludable” es optar por pescado azul pequeño, como caballa, sardina y boquerón, que no absorve tanto mercurio como el gigante salmón. Por ello casi siempre tengo en la nevera caballa o sardina en escabeche. ¡Ojo! Receta sin freír, mucho más rica y por supuesto, saludable.
  • La segunda opción es tener a mano boquerones en vinagre. ¿Qué soluciono con ello? Que en lugar de zamparme cada semana mi ración de omega 3 junto con un buen puñado de mercurio (salmón o atún), cada día enriquezco mis ensaladas, verduras o patatas con boquerones en vinagre o caballa en escabeche. Tema mercurio, solucionado.

Algún consejo más

Comer sano es comer sobre todo mucho verde. Es así. Nuestra base alimentaria deben ser los vegetales. Pero cocínalos con arte. Alterna cocciones largas, perfectas para ototño e invierno, con cocciones cortas. Opta por estofados, caldos, guisos y hornos a menos de 180º C para las primeras, y woks y salteados para las segundas. Y a lo largo del día y de la semana, asegúrate que hay zumos, ensaladas, patés, cremas, y diversifica tu forma de cocinar.

 

¿Eres de las de ensalada y plancha? ¿Utilizas alguno de estos trucos de cocina? ¿O tu truco es otro? Cuéntame.

Descubre conmigo Máyikas

Descubre conmigo Máyikas

En los últimos 5 años me han salido bastantes canas, pero mi piel está radiante. Tengo la piel algo sensible y seca en invierno, y como he reído mucho en esta vida… tengo patas de gallo. Créeme si te digo que he probado de toooodo, hasta que descubrí a Máyikas.

Hace mucho que dejé de utilizar cosmética convencional por todos los ingredientes feos que lleva… y lo que pueden hacer éstos dentro de mí (aunque imagino que si me lees a menudo, ya eres consciente de ello). ¿Sabes que incluso el gluten que contienen algunas cremas tiene efectos en el organismo iguales a los que tiene cuando éste es ingerido? (estudio).

Como era una cabra loca que lo experimentaba todo, pasé de los cosméticos convencionales a los aceites vegetales y ungüentos caseros. Eso estuvo bien, pero no era lo ideal, sobre todo porque me salieron granos y mi piel quedó saturada.

En fin, que cuidarse con cosmética natural fue, en algún momento, toda una odisea. Sí, fíjate que he dicho “fue”.

Cuatro son mis cuidados básicos:

1- Alimentación saludable, variada, abundante en vegetales, adecuada en cuanto a proteínas y grasas.

2- Cosmética eco, natural, siguiendo el mismo concepto que sigo en cuanto a alimentación. La piel también bebe, come y respira.

3- Movimiento constante. No todo el tiempo, claro, pero sí cada día, algo de deporte (nadar, correr, bailar) y llevar una vida activa.

4- Equilibrio emocional, practicando mindfulness, gratitud, respiración consciente.

Sobre cosmética eco:

Ya te hablé de mi amor por L’Arganier. Tanto su aceite como sus 2 productos capilares llevan años conmigo y seguirán en mi baño hasta el fín de los días… Pero en cuanto al resto de productos cosméticos, iba dando un poco palos de ciego… probando de aquí, otro poco de allí… Y descubrí Máyikas. Sigue leyendo porque te traigo buenas noticias:

Conocí a Isabel a través de mi red social favorita, Instagram. Ella es una mujer emprendedora, inteligente, con mucha fuerza y un gran proyecto por delante. Te invito a que le eches un vistazo a su página: Isabel es farmacéutica y ama la cosmética. Así que decidió emprender en un laboratorio donde ella misma formula cada una de sus cremas. Su proyecto es transparente, cuidado, con rigor científico y una filosofía similar a la mía. Es mi alma gemela cosmética.

Isabel dice: MÁYIKAS es una marca de Cosmética Natural y Ecológica, elaborada con materias primas naturales cargadas de principios activos fitocosméticos concentrados, que actúan sobre la piel respetando su equilibrio y fisiología, que se absorben fácilmente y actúan desde el interior de la dermis y epidermis, sin agredir el delicado equilibrio fisiológico de la Naturaleza de la piel.”

máyikas

Desde que conocí a Isabel empecé a usar sus productos porque entre sus ingredientes encuentro aceites vegetales de primera presión, extractos de plantas hidroglicerinados e hidrolatos, la gran mayoría procedentes de cultivos ecológicos. Los perfumes son aceites esenciales naturales (igual ya conoces mi faceta de aromaterapeuta y el uso que hago yo con los aceites esenciales, así que… ¡otro punto más por Máyikas!), los conservantes son los aceptados por los organismos certificadores de cosmética ecológica.

Del mismo modo que como sano, eco y fresco, no entra en mi cabeza el embadurnarse con parabenes, conservantes ni colorantes sintéticos, aceites minerales, grasas ni emulsionantes derivados del petróleo, siliconas, bases detergentes irritantes, compuestos halógeno-orgánicos, sales de amonio …

“En Máyikas no encontrarás compuestos perjudiciales para la salud humana o para la salud del medio ambiente.”

mayikas

Personalmente he probado 4 productos de la marca, y son los que se quedarán seguro en mi tienda online:

1- Facial para pieles sensibles, SENS. Te puedo asegurar que si tu piel se irrita con facilidad ya sea por el frío, los contaminantes o incluso el estrés, Sens será tu salvación. Dentro tiene cosas tan bonitas como caléndula, mimosa o manteca de karité. Un confort real para tu piel dañada.

2- Facial antiarrugas, ANTIOX. Mano de santo. De verdad que Antiox ¡quita las patas de gallo! Hace sólo un mes que la uso (y me queda todavía mucho más de medio bote) y me acabó de convencer cuando mi madre me dijo “hija, quiero eso que te estás poniendo que pareces más joven…”. Lleva gingeng, centella asiática y comino negro, perfecto para disminuir las manchas producidas por la edad.

3- Corporal pieles sensibles, HIDRACALM. Es perfecta para pieles reactivas, aunque yo la utilizo tras la depilación: ni una rojez ni tirantez tras los tirones. También calma e hidrata la piel con picores propios de la excesiva sequedad, ya que es sobre todo rica en aceite de macadamia, karité y manzanilla.

4- Corporal superhidratante, HIDRAMAX. Déjame hacer el chiste: Hidramax es lo max (jaja). Vale ya paro. Es extra-hidratante y extra-nutritiva incluso en pieles descamadas. Lleva preciosidades como aceite de aguacate, borraja y extracto de mimosa.

Cuatro delicias deliciosas.

Si Máyikas fuera comida sería un zumo verde, una ensalada con germinados y semillas, y una crema de verduras con lino… De ella te he traído estos 4 tesoros porque realmente creo en ellos. Son espectaculares, ecológicos y absolutamente poderosos. Y deseo que te sean muy útiles y que formen parte de los cuidados de tu estilo de vida saludable.

En fin, tengo canas, pero mi piel está radiante.

Botiquín natural: 2 jarabes DIY imprescindibles

Botiquín natural: 2 jarabes DIY imprescindibles

Desde el inicio de los tiempos hemos aprendido qué podemos coger y qué no de todo lo que nos ofrece la Naturaleza. Hemos descubierto, hemos desarrollado y hemos inventado lo necesario para sobrevivir y evolucionar. Gracias al estupendo método del ensayo y error supimos que con 5 hojas de esa planta y 4 semillas de esa otra podíamos hacer brevajes para sobrellevar mejor las infecciones, enfermedades o heridas de accidentes inevitables. Teníamos nuestro botiquitín natural.

¿Quién sabe hoy en día hacer sus propias pócimas? ¿Te atreves? Hoy te voy a contar mis 2 jarabes naturales preferidos y verás como, con ingredientes que sueles tener en tu casa, puedes ayudar a tu organismos a que ese resfriado, gripe o congestión se acorte notablemente… ¡y sin tener que pasar por la farmacia!

Ahí van:

Jarabe de pera

 

¿Sabes cuando te levantas por la mañana con un ligero picor en la garganta, como un pequeño quemazón, que si no atiendes en un plis se convierte en cualquier “-itis” (eso es bronquitis, amigdalitis, etc.)?

Bueno, pues atiende bien, que aquí está la solución, casi mágica, para estos casos.

Se trata de un jarabe para dolor de garganta y tos seca. Aunque la verdad es que a mí me funciona espectacularmente como mucolítico, cuando notas que tienes mucosidad interna y no hay manera de soltarla.

Necesitas: peras. Y ya. ¿Fácil verdad?

Pon 4 peras cortadas a trozos en una cazuela y cubre de agua. Si tienes una slow cooker o olla de cocción lenta chiquitita, te irá de fábula. Si no, con tu cazuela habitual sirve. Pon a hervir, baja el fuego al mínimo, y deja cocer durante 2 horas. Puedes añadirle una rodajita de jengibre para potenciar la acción mucolítica del jarabe.

Pasado este tiempo, cuela y trapasa a un tarro de cristal con tapa. Las peras, resérvalas para tomar como una buenísima compota, acompañar un yogur de coco o lo que se te ocurra (estarán divinas). Tómate el jugo a cucharaditas a lo largo del día. Y alucina con los resultados. De veras, fuera tos, flema y dolor de garganta.

botiquín natural

Jarabe de cebolla

¿Recuerdas el sabor de esos caramelos cuadrados de miel y limón? Esa sensación de pecho refrescante… Cuando pruebes el jarabe de cebolla tendrás esa sensación.

Es ideal cuando tienes tos “bronquítica” y dolor de garganta, gracias a la maceración de la mágica cebolla

Necesitas: 1 cebolla, 1 c.s. de miel cruda, 1 limón.

Corta la cebolla a juliana y coloca en el fondo de un tarro de cristal. Añade el zumo de 1 limón ecológico, y 1 c.s. de miel cruda. Mezcla bien, tapa y deja macerar como mínimo 8 horas. Puedes prepararlo antes de acostarte y por la mañana ya tienes el jarabe hecho.

Ves tomando cucharaditas a lo largo del día cuando necesites alivio o tengas tos. Este es… mano de santo.

Evidentemente, hay unas medidas básicas que expliqué en un post anterior. O sea, si te hinchas de galletas, comes pocos o nulos vegetales y te mueves menos que la estatua de la libertad, tus defensas se van a largar de vacaciones durante este otoño-invierno… Pero con una buena base, un estilo de vida sano, una mente tranquila y feliz, el primer virus que te ataque huirá cual ciudadano de Pompeya cuando huela la primera cucharada de cualquier de estos dos jarabes casi mágicos.

Así que, ya lo sabes, ves a la verdulería (que no farmacia), prepárate un botiquín natural con estas pócimas, y ¡dale tiempo a tu organismo a que luche contra esos insensatos que se atreven a invadirte!

¿Has probado alguno de estos dos jarabes? ¿Cómo ha sido tu experiencia? ¿Con cuál te quedas?

Video-receta: mi sopa de cebolla antigripe

Video-receta: mi sopa de cebolla antigripe

Y llegó el primer catarro de la temporada (igual no seguiste mis consejos…). ¿Qué es lo que más apetece cuando te sientes con la nariz taponada, debilucha y con templeques? Sí, ya sé, tumbarte en el sofá con esa mantita llena ya de pelotillas de tanta historia, y que la abuela te traiga su sopa de cebolla calentita. ¿A que sí? Bueno, el sofá y la manta lo pones tú, y en lugar de la abuela, voy a ser yo quien te cocine virtualmente mi sopa de cebolla inmunológica.

Esta sopa parte de una receta de Mel Sánchez que he versionado a mi estilo y usanza. Y está repletita de buenos nutrientes que cuidan tus defensas, tus mucosas y tu barriguita (Si notas que escribo en demasiado diminutivo, es porque estoy entrando en el papel de cuidadora, que estás enfermita mujer…).

La base es la cebolla, con excelentes propiedades expectorantes, bactericidas y funguicidas, y también una gran mucolítica. O sea, que en épocas de frío tenla siempre a mano, aunque sea para aromatizar tu habitación con sus aceites esenciales volátiles en esas noches de tos constante (tuya o de tu partener).

Pero además he incluído setas, también con gran poder inmunoestimulante, y 3 de mis especias preferidas: cúrcuma, pimienta negra y tomillo.

Ahí va la receta:

Ingredientes:

  • 3 cebollas grandes
  • 3 dientes de ajo
  • 100 gr. setas trompetas de la muerte
  • 1 c.p. tomillo
  • 1 c.p. cúrcuma
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida
  • 1’5 L. caldo
  • AOVE
  • 1 huevo por comensal (opcional)

Corta la cebolla a medias lunas y el ajo a láminas, y póchalos en una cazuela tapada con un chorrito de aceite (dibuja un 6 y listo), junto con la pimienta, cúrcuma y tomillo. Déjala cocinar así durante una media hora larga. Tritura y añade las setas cortadas, el caldo, y pon a hervir 5 minutos. Sirve colocando un huevo crudo en el centro del plato y echando por encima la sopa hirviendo para que cuaje. Puedes tomarla simplemente sin huevo y será una excelente sopa vegana inmunológica, pero con el huevo está exquisitamente más buena, y se convierte en una cena perfecta para cuando estás resfriada o cogiendo algún virus.

sopa de cebolla

Te incluyo la video-receta para que veas bien todos los pasos. Es realmente facilísima y ¿te cuento un secreto? Yo la he llegado a hacer cuando he tenido invitados en casa, servida con gracia, a lo “vichisoise” con mucho estilo… y nadie sospechó que fuera una sopa para enfermos: ¡así de exquisita está! Templadita, suave, aterciopelada… Además, si te sobra puedes convertirla en un puré pasándolo todo por el túrmix. Es un primer plato o entrante perfecto para estos días de otoño.

Así que ya lo sabes, llena tu despensa de estos 6 alimentos mágicos: cebollas, ajos, setas, cúrcuma, pimienta y tomillo, pásatelo bien cocinando esta pócima inmunológica, y deléitate con su textura y su sabor. ¡Y fuera resfriados!

Te invito a que hagas la prueba, estés o no estés enferma, y me comentes las maravillas de esta sopa de cebolla. ¿Qué te ha parecido?

5 cosas que deberías saber sobre el arte de ir de vientre

5 cosas que deberías saber sobre el arte de ir de vientre

Venga, dílo: ¿Qué tiene de arte el ir de vientre? Pues mira, creo que entre que media humanidad va estreñida, o va demasiado, o tiene gases, o no va… Y entre todo lo que se está avanzando en cuanto a los descubrimientos sobre la parte de tu aparato digestivo que llega a su fin… la verdad, casi casi que ir de vientre se convierte en todo un arte. ¡Cucha!, que no todo el mundo sabe ir y sabe hacerlo bien, ¿a que no?

Bueno, pues en esas estamos. La semana pasada te di las primeras pautas para activar tus defensas, y si escuchaste bien el podcast deberías de haber entendido que tu intestino tiene muchísimo que decir acerca de tu batalla contra los virus. Así que, se me ha ocurrido hablar más profundamente sobre este escatológico y apasionante tema, porque segurísimo que te voy a ayudar… y sorprender.

Contigo, el “5 cosas que deberías saber sobre el arte de ir de vientre”:

1.Tu intestino está en estrecha relación con tu sistema inmune: el 80% de éste se encuentra en el primero. En él, en el intestino, se haya el escenario principal de las bacterias, que se sitúan en un depósito delimitado, la mucosa intestinal (y no se acercan amenazadoras a nuestras células). El sistema inmunitario puede jugar ahí sus batallas sin que haya peligro alguno para nuestro organismo. Cúidalo, te protegerá.

2. La estrechísima relación que hay entre tu intestino y… tus emociones. El experimento de los ratones que nadan es el más relevante en el campo de la investigación en depresión y motivación. Se trató de observar cuánto tiempo nadaban unos ratones metidos en un vaso circular lleno de agua… hasta llegar a la otra orilla (orilla que, como el vaso era circular, no llegaba nunca). ¿Cruel? Sí, como todos los experimentos con animales. Pero a lo que voy: Alimentaron con bacterias probióticas la mitad de los ratones, y observaron que éstos estaban más motivados a seguir nadando que sus compañeros no suplementados. El grupo suplementado, además, obtuvo mejores resultados en las pruebas de memória y aprendizaje, y tenía menos hormonas de estrés en sangre. Adicionalmente, cuando se los cortaba el nervio vago (el que va directamente de tu intestino a tu cerebro), desaparecían las diferencias entre los grupos de ratones. Ámalo, te hará feliz.

3. Sensibilidad al gluten no celíaca y otras intolerancias alimentarias. A los cereales no les gusta que se los coman. Por eso cuando te comes un cereal, éste suelta una pequeña cantidad de saponinas y lectinas, que no hacen otra cosa que inflamar tu intestino. En tu interior, el gluten puede viajar sin ser digerido en parte a través de las células intestinales. De esta forma las proteínas del trigo llengan a zonas donde no deberían de llegar. Esto, tampoco le gusta a tu sistema inmunitario, y sí, también inflama tu intestino. Escúchalo, él te dirá lo que te conviene.

4.¿Sabes cómo es la “caca” ideal? Tres cuartas partes de tus deposiciones son agua. Así que, gracias al contenido óptimo de agua, las heces son suficientemente blandas para transportar hacia el exterior los restos de nuestro metabolismo. Te presento la escala de Bristol, que data de 1977 y muestra la consistencia que puede tener una deposición. ¿La ideal? La tipo 4: marrón, lisa y suave y forma de salchicha. Obsérvalo, no te mentirá.

ir de vientre

5.Siéntate bien para ir al baño. Desde tiempos inmemoriales, sentarse en cuclillas fue la posición natural para evacuar. No fue hasta el s. XVIII que apareció el váter como refinamiento para ese acto tan natural. Defecar en posición de cuclillas relaja la musculatura abdominal de tal manera que nos facilita mucho el trabajo a la hora de eliminar aquello que ya no queremos. Curioso es saber que las hemorroides, trastornos intestinales como diverticulitis o estreñimiento sólo se dan en los países en donde evacuamos sentados en el váter. Así que, si te cuesta ir de vientre, o tienes algún problema intestinal, o simplemente quieres cuidarte más, te recomiendo que (no, no cojas el martillo y destroces tu baño…) tengas un taburete cerca del váter para conseguir un ángulo de 45º cada vez que quieras defecar. Posiciónalo, y se lo agradecerás.

ir de vientre

 

Y ahí están las 5 curiosidades que deberías saber sobre este arte.

Espero que a partir de ahora cuides mejor tu intestino. ¿Sabías alguna de estas curiosidades?

Activa tus defensas

Activa tus defensas

Vale, ya lo he entendido: bajan las temperaturas, llueve, mi cabellera aumenta considerablemente mi estatura, y en las clases de infantil hay más pupitres vacíos que niños haciendo plastelina. Ha llegado el momento de hablar de tus defensas. Y de las mías. Vamos, que o nos ponemos las pilas o no vamos a ganar para klenex este otoño.

En este artículo te explico, llámalo trucos, hábitos o cosas que puedes hacer de lo más fáciles y simples para aumentar las defensas de toda tu familia y vencer la batalla con todos los virus que pululan a tu alrededor. Y no, no vamos a tomar Actimel ni ninguna otra estafa por el estilo. Venga, ¡activa tus defensas!

La clave está en tu intestino

¿Sabes que tenemos más microbiota intestinal que células humanas? Pero mucha mucha más… como diez veces más. Una vez alguien me dijo que en realidad nosotros, nuestro cuerpo, somos como un autobús que transporta microbiota… Es ella la que manda, nosotros somos tansólo su humilde vehículo. Pero aunque es muy interesante esta historia, la dejamos para otro día y ahora vamos al lío…

Hoy entiende tansólo, que la salud de tu sistema immunitario es directamente proporcional a tu salud intestinal. Vamos, que tus defensas dependen en gran parte de cómo está un intestino.

Qué como y qué no como

Lo más importante: no comas azúcar, si no los virus se van a poner las botas. Y sí, es importante qué comer, pero créeme si te digo que casi más importante aún es que no alimentes a los virus con azúcares insanos, ok? Lo que tienes que conseguir es que los virus no se encuentren a gusto en tu cuerpo (su hogar) ¡y se larguen por patas!

Come caldos, sopas, batidos, etc. Y empieza la mañana con algún super-zumo mañanero que puedes enriquecer con algú superfood tal como cúrcuma, ajo negro, jengibre o polen.

En el siguiente audio, te cuento más y mejor.

¿Qué te ha parecido? ¿Sigues alguno de estos consejos? ¿Cuál es tu fórmula para no resfriarte?