5 pensamientos que debes evitar cuando “te pones a dieta”

5 pensamientos que debes evitar cuando “te pones a dieta”

Esto ya suena mal…

Ponerse a dieta no mola. Conozco personas que siempre que las veo “están a dieta”. Algunas, te lo prometo, incluso lo disfrutan. Es como si les gustara estar al día con las modas dietéticas de las famosas. Yo no le acabo de ver la gracia, la verdad. Pero bueno, la cosa es que esas personas son las menos. Las que más, son el resto: personas, la mayoría mujeres, que siempre se ponen a dieta y fracasan.

Pues, va por ustedes:

5 pensamientos que debes evitar cuando te pones a dieta

 

Pensamiento 1: ¿El aguacate engorda?

Quien dice el aguacate, dice la pera, la manzana, el pollo o las sardinas. El pensamiento en sí de que esto o aquello engorde…¡quítatelo de la cabeza! Siendo puristas te diría que menos el agua, todo engorda, ok? Parece complicado pero en el fondo se trata de reconciliarte con la comida. Ella no te engorda. Tampoco te adelgaza. La comida te nutre. Y un exceso de esta, te complica la vida, pero ya está, no hay más.

Tienes que acostumbrarte a comer disfrutando de lo bueno de ese alimento, sin tener el radar cuenta-calorías conectado.

Pensamiento 2: Mi amiga pierde más rápido

Lo sabes de sobra: las comparaciones nunca han sido buenas. ¡No te compares! Aunque hagas la misma “dieta” que tu amiga o vecina, el resultado nunca será el mismo. ¿Sabes por qué? Porque el tratamiento en sí no depende sólo de lo que comes (o sea, de la dieta) sino también de si te mueves o no, de si descansas bien, de cómo vas de vientre, de tu momento del ciclo menstrual, y además, de en qué hora del día haces tus ingestas*.

(*Apunte: esto último se llama cronobiología. Y últimamente me está flipando, pero esto ya será materia para otro artículo…¿Sabes que si tu cena te la tomas a las 7 p.m. o a las 10 p.m. no tendrá la misma respuesta metabólica en tu organismo? Una manzana tiene 52 kcal todas las horas del día, pero tus hormonas no están igual por la mañana que por la tarde… Interesante, ¿verdad?).

Pensamiento 3: Obsesionarse por los quilos

Ni te fijes en ellos. Aquí te pido que seas de letras puras. Un sobrepeso u obesidad es más un problema de inflamación corporal que no un problema matemático. Con esto me refiero que el 100% de las veces (ahí estoy radical…) las tallas y el volumen son más exagerados que la cifra que marca la báscula.

A ver, ¿tú qué quieres? ¿Verte bonita, sentirte ágil, estar sana y fuerte, o bien pesar… no sé… 65 kg? Ponle el número que quieras ahí. El número en sí no te dará la felicidad. La felicidad se siente.

Pensamiento 4: Me he saltado la dieta

¡Ni que fueras una rana! ¡Aquí uno no se salta nada! Si te apetece una pizza, pues te la comes. Si quieres tomarte una cervecita en una terracita de verano, pues andando. Pero el concepto no es “saltarse” nada. Uno tiene que responsabilizarse de lo que hace y, en este caso, de lo que toma. ¿Qué te crees, que yo estoy siempre con una manzana en la mano o qué? Jeje…no, que a mí también me apetece de vez en cuando tomar algo no-sano.

Pero el detalle es que un 80% de mi dieta es sana, y me reservo un 20% por si me apetece algo no-sano. Sin remordimientos. Sin saltos. El pensamiento “me he saltado la dieta” es absolutamente negativo. Te has comido una pizza, vale…, espero que la hayas disfrutado y ahora sigue con lo tuyo, y ya.

Pensamiento 5: “ponerse a dieta”

No veas el daño que me hace el propio título de este artículo. Si te pones a dieta estás ya condenada al fracaso. Ponerse a dieta implica que no es para siempre, que hay una fecha de caducidad. Y, ¿qué te crees que va a pasar cuando ya no estés a dieta? Aix…, preciosa mía, ¡que te olvides ya de las dietas!

No te pongas a nada. Mira tú que a mí, la propia palabra “dieta” ya me chirría. Incluso a mis clientes les suelo decir “te paso una propuesta de menú semanal” que no “te hago una dieta”. “Dieta” me suena a restricción, a pasar hambre, a contar calorías, a comida insípida… Aunque ya te te lo he contado alguna vez, la palabra dieta no significa eso, pero tiene una serie de connotaciones que no me gustan nada.

Conclusión:

Si crees que debes perder peso, no te sientes a gusto con tu cuerpo, no estás ágil o no gozas de buena salud, asesórate con un nutricionista actualizado (esto es súper importante, por favor, que tenemos un panorama en este país…que no veas). Este nutri puede ser alguien como yo, que estaré encantada de ayudarte, alguien que:

  • no te ponga tostadas y pavo para desayunar (si recurre a procesados con pocas calorías y cero nutrientes en la primera ingesta, malo…)
  • no te haga estar pendiente de la comida todo el día: que si un desayuno a las 9h, un media mañana, bla, bla, bla… Todo el día comiendo a menudo y poco va a dejar tus hormonas medio taradas.
  • no te haga pasar hambre. Comer es un placer. Un enorme placer. Un nutri actualizado te enseñará a disfrutar de la comida de verdad. Te saciarás, disfrutarás, y encima, adelgazarás.
  • te enseñe a disfrutar del proceso. No vivas la dieta como el típico chiste de la mujer que está de mal humor, con hambre y pasándolo mal. Dis-fru-ta. No sólo de los menús (alias, dieta) sino también del placer de cuidarte, de mover tu cuerpo, de quererse y de responsabilizarte de tu salud física y mental.
No te pongas a dieta. Mejora tus hábitos.

Cupido y el sexo

O cómo cuidar tu sexualidad Como cada año entre máscaras y disfraces llega nuestro angelito preferido: rechonchete, con ricitos, un poco lelo y con su arco y sus flechas. ¡Ay... las flechas del amor...! La verdad es que este artículo está muy lejos de darte una receta...

leer más

La culpa es de la obesa

O el laberinto de la obesidad Porque lo más fácil para los otros, los que no estamos gordos, es pensar "Pero ¿cómo pueden dejarse tanto? ¿Por qué comen tal mal?" etc. Y desde ya te digo que en este artículo lo único que pretendo es ayudarte. Eso sí, no tengo pelos en...

leer más
¿Síndrome premenstrual yo? ¡Nunca!

¿Síndrome premenstrual yo? ¡Nunca!

O cómo tener la regla sin que te enteres…

Sí, esto de ser mujer, a veces es chungo. Visto objetivamente y así, desde arriba, parece que entre parir, sufrir retención de líquidos y menstruar cada 28 días, nos ha tocado la peor parte en la Evolución. Pero no, amiga, no desesperes, que dar a luz es un milagro increíble, y retener líquidos y sufrir dolores menstruales o síndrome premenstrual, con unos cuantos cuidados, va a ser impresionantemente evitable.

El objetivo es menstruar cada 28 días sin hinchazón, dolores ni mucho menos, bajas médicas. Déjame que te cuente:

Qué es el síndrome premenstrual:

Hablamos de síndrome premenstrual (SPM en adelante) al referirnos a menstruaciones dolorosas, y que empieza unas horas (¿días?) antes de menstruar. Se manifiesta en la fase lútea del ciclo menstrual (en este post te detallé las fases del ciclo menstrual), o sea, desde el día 14 al 28 del ciclo. Los días más chunguis suelen ser el día antes de la menstruación, y el primer y segundo día. Aunque la verdad sea dicha, en consulta me he encontrado mujeres que sufrían el SPM de mil formas distintas.

A veces sólo sufres una pequeña inflamación mamária, o vientre hinchado… y otras tantas, el dolor es tan insoportable que te obliga a tomar analgésicos e incluso a quedarte en cama. Bueno, si este es tu caso, vamos a poner fin a esto ok? ¿SPM tú? ¡Nunca!

Entre los síntomas más frecuentes, tanto físicos como emocionales, puedes encontrarte:

  • Sensibilidad en las mamas
  • Cambios anímicos, irritabilidad, tristeza, melancolía o tienes menos aguante con tus amigos/familiares (¿quizá menos paciencia con tus hijos?)
  • Hinchazón abdominal
  • Retención de líquido, lo que te lleva a pesar más (si te importa lo que dice tu báscula, esos días no te peses, por el bien de tu autoestima)
  • Probablemente te pirres por los dulces y tengas ganas de atracar una tienda de chuches
  • No te concentras ni insonorizando la habitación
  • Migrañas y cefaleas varias
  • Estás cansada, fatigada
  • Te cuesta conciliar el sueño
  • Vas de vientre más a menudo, con heces más líquidas (hay mujeres con estreñimiento que durante el spm van contentas al baño)

“¿Por qué todo esto? ¿Qué he hecho yo para merecer este arsenal de síntomas?”, te dirás. Bueno, en general y sin ánimo de etiquetar ni meter a todas en el mismo saco, las mujeres obesas o con sobrepeso y sedentárias tienen más números de sufrir SPM.

Ahora viene lo que buscabas en este post: el tratamiento del SPM

Si damos con la causa, sabremos encontrar la solución, ¿verdad? Pero el SPM es multifactorial, y si buscamos una verdadera causa esta puede ser:

  • por un exceso de estrógenos (y ahí cabría averiguar por qué hay ese exceso)
  • por una falta de progesterona.

Entre ambas hormonas tiene que haber equilibrio (Ay, ya ves qué importante es el equilibrio en todo nuestro organismo… que si calcio/fósforo, que si ácido/base, que si sodio/potasio… En fin, todo en equilibrio).

Bueno, averiguar esa causa y qué hacer sería cosa mía, pero en general si sigues estos 5 consejos tu SPM mejorará muchísimo:

1- Lo que te da más pereza, lo sé: haz ejercicio físico de forma regular. No hace falta que te apuntes al gimnasio ni que te machaques a dos clases de spinning diarias. Simplemente que el ejercico físico forme parte de tu día a día. Habrá días, como yo, que igual sólo tienes tiempo de hacer 15 minutillos de ejercicios de fuerza. Bien, no pasa nada. Seguro que otros días le puedes dedicar una horita, o el fin de semana haces una ruta de 3 horas. Sea como sea, es prioritario: muévete.

2- No te estreses. Medita, pinta mandalas, haz yoga… Actividades que te conecten contigo misma, te hagan no pensar en tus preocupaciones y te hagan feliz. A mí me gusta, por ejemplo, decorar mi bullet journal, escribir mi diario, dibujar recetas ¡o cantar!

3- Procura descansar. Sí, sé que es muy fácil decirlo, pero si sufres insomnio, miremos cuál es la causa para ponerle solución también.

4- Despídete de los dulces, carbohidratos refinados y azúcares. Bueno, si sigues una alimentación de tipo paleo o evolutiva te será fácil. Pero si en tu base se sitúan los cereales, chungo.

5- Atibórrate de todos los macro y micronutrientes que te aportan los vegetales, hortalizas y frutas. Una razón más para meter más verdura en todas tus ingestas.

Así que si sufres SPM, amiga mía, ya sabes qué hacer:

Al despertar, después de haber dormido plácidamente toda la noche, haz un poco de ejercicio físico sobre todo de fuerza (no temas ponerte musculosa, tú dale a la pesa). Desayuna una ensalada de frutas variada con un poco de jamón ibérico. Al mediodía, después de trabajar, tómate un gazpacho fresquito junto con un tataki de atún, por ejemplo, o un pescado al horno con patatitas y cebolla. Tómate tu tiempo de des-conexión con tu hobby favorito. Y un rato antes de acostarte, una cena ligera con una crema de champiñones, y unos huevos revueltos con espárragos.

Aix, lo fácil que es cuidarse…¿verdad?

Moussaka paleo

Una receta tradicional versionada Cuando era pequeña una de mis recetas favoritas era la moussaka. Mi madre solía hacérmela en verano bastante a menudo, quizá porque para algo que me gustaba, aprovechaba para que comiera (era una niña muy inapetente de pequeña) o...

leer más

¿Síndrome premenstrual yo? ¡Nunca!

O cómo tener la regla sin que te enteres... Sí, esto de ser mujer, a veces es chungo. Visto objetivamente y así, desde arriba, parece que entre parir, sufrir retención de líquidos y menstruar cada 28 días, nos ha tocado la peor parte en la Evolución. Pero no, amiga,...

leer más
Guía fácil para hacer tu menú semanal

Guía fácil para hacer tu menú semanal

Organízate y triunfarás

Si hay algo que se me pide constantemente entre diferentes tipos de clientes, eso es la organización y la planificación. Diseñé varios servicios para ayudar a planificar el menú semanal, precisamente porque es lo que más cuesta…

En el podcast de hoy te cuento cómo planificar tu menú para ti y tu familia, semana a semana.

Aquí te puedes descargar, si te apetece, mi planificador de menú semanal:

Moussaka paleo

Una receta tradicional versionada Cuando era pequeña una de mis recetas favoritas era la moussaka. Mi madre solía hacérmela en verano bastante a menudo, quizá porque para algo que me gustaba, aprovechaba para que comiera (era una niña muy inapetente de pequeña) o...

leer más

¿Síndrome premenstrual yo? ¡Nunca!

O cómo tener la regla sin que te enteres... Sí, esto de ser mujer, a veces es chungo. Visto objetivamente y así, desde arriba, parece que entre parir, sufrir retención de líquidos y menstruar cada 28 días, nos ha tocado la peor parte en la Evolución. Pero no, amiga,...

leer más

Entre col y col, lechuga

Receta de un "trinxat" diferente Una de las cosas que más me gusta es versionar y customizar recetas. Darles mi huella. Y por eso te invito a menudo a que no hagas al pie de la letra las recetas que publico: pruébalas, y luego versiónalas según tus necesidades, los...

leer más
Mini Xef, un extraescolar con valores

Mini Xef, un extraescolar con valores

La entrada de esta semana será cortita. De hecho, esto va a ser un spoiler en toda regla. Y es que si me sigues en las redes, sobre todo en mi cuenta de Instagram, te habrás dado cuenta que a veces en mis Stories publico algo relacionado con la cocina y con los niños. ¿Te suena? Bueno, tanto si sí como si no sabes de qué te estoy hablando, te presento mi otro proyecto: Mini Xef.

Lo he tratado siempre como “mi otro” trabajo porque nació sólo, hace 6 años, casi de casualidad y “por probar”… como la mayoría de cosas chulas, que no las buscas si no que la vida te las sorprende. Y en esta web y blog no hablo nunca de ello.

 

Mini Xef es un extraescolar para niños de Primaria, de alimentación y de nutrición. Porque hacemos educación nutricional, tan necesaria en familias y coles actualmente con el sarao que se ha montado en este mundo consumista, obesogénico y diabético. Y obviamente, cocina. Nos manchamos, probamos, experimentamos, creamos y jugamos.

Es mi otro gran granito de arena para mejorar este mundo. Mi otro “efecto mariposa”.

Sin más presentación, hoy tan sólo te invito a ir a mi blog dedicado a la nutrición y alimentación infantil.

¿Síndrome premenstrual yo? ¡Nunca!

O cómo tener la regla sin que te enteres... Sí, esto de ser mujer, a veces es chungo. Visto objetivamente y así, desde arriba, parece que entre parir, sufrir retención de líquidos y menstruar cada 28 días, nos ha tocado la peor parte en la Evolución. Pero no, amiga,...

Guía fácil para hacer tu menú semanal

Organízate y triunfarás Si hay algo que se me pide constantemente entre diferentes tipos de clientes, eso es la organización y la planificación. Diseñé varios servicios para ayudar a planificar el menú semanal, precisamente porque es lo que más cuesta... En el podcast...

No sufras estreñimiento nunca más

No sufras estreñimiento nunca más

El mal de todos los tiempos

Te lo prometo, que de entre todas las conversaciones sobre alimentación y salud que tengo con mis clientes, amigos, seguidores, conocidos y un largo etcétera, el tema del estreñimiento aparece en un 80% de los casos. Estoy segurísima que o bien tú misma sufres estreñimiento o conoces algún familiar, amigo o hijo de vecino que lo sufre. ¿Verdad?

Bueno, es que ir de vientre viene a ser hoy en día todo un arte. Pero todo tiene solución (menos la muerte) y voy a compartir en este artículo todo lo que he aprendido durante tantos años de consulta y en mis reciclajes en Trastornos Digestivos con el Dr. Álvaro Campillo. Vamos, un tesoro de resumen si sufres estreñimiento.

Lo que no debes hacer:

Tradicionalmente ante un estreñimiento hay dos remedios: los laxantes, y la fibra. Si vas al herbolario o a la farmacia a por un remedio para defecar, te van a dar, con toda seguridad, salvado de trigo o de otro cereal. Y te van a decir que lo tomes con mucha agua. Quizá hojas de sen. Y claro, los supositorios de glicerina.

Esto no sólo no funciona sino que es un gran error. Tomar fibra no sólo no mejora los cuadros de estreñimiento sino que los empeora. Es como si en pleno atasco en la Gran Vía a hora punta, intentamos meter un camión. Vale, sé si esta imagen es una chorrada pero desde luego es gráfica: ¿en qué mente cabe que cuando hay atasco meter más de lo mismo va a mejorar el atasco?

La ingesta de fibra en estreñimiento crónico produce flatulencias, distensión y malestar abdominal, debido a que la fermentación bacteriana de la fibra en el colon produce hidrógeno, dióxido de carbono y metano, distendiendo sus paredes y causando sensación de malestar e incluso dolor.

El tratamiento:

Esto no lo he sacado de ningún manual, sino de lo aprendido en cursos, lecturas y, sobre todo, en la práctica con mis clientes. Y dejo claro que, por supuesto, no a todo el mundo le irá bien, y que hay mucho más que todo lo que te cuente ahora: conocer la situación personal de cada uno es clave para el éxito del tratamiento.

  1. Eliminar fibra supone, en una primera fase, eliminar cereales.
  2. Con ello, no solo eliminamos fibra sino que cabe la posibilidad que el estreñimiento ya de por sí solo mejore si su origen fuera una inflamación intestinal debido al gluten o a los antinutrientes de dichos cereales.
  3. Enriquecer la flora intestinal con probióticos. Mis preferidos porque me han demostrado su eficacia son Ultra Probiotics de Nature’s Plus y por supuesto, el refresco de kéfir de agua Prokey Drinks, que es mi elección personal actual.
  4. Tomar prebióticos como almidón resistente, inulina… O sea, patata hervida y enfriada, chía, lino, especias…
  5. Hidratarte con caldos enriquecidos con cúrcuma, canela, pimienta cayena…

Claro que el ir de vientre también tiene mucho de emocional. Piensa las veces que te has puesto de los nervios por un examen o una situación intensa, y has ido al baño como una oca. O al revés, cuando estás fuera de casa, fuera de tu zona de confort, de tu “control”, que no hay manera de ir de vientre…

Pero si nos fijamos sobre todo en la dieta, te recomiendo sobre todo (y a parte de los cinco puntos que te he comentado), que incluyas alimentos fermentados en tu día a día. En el libro “Pura fermentación” de Sandor Ellix, aprendes a hacer fermentados en casa de una forma muy simple. Y el poder de estos es, como comprovarás tú mism@, muy grande.

Y si aún con estos consejos, no sabes poner fin a tu estreñimiento, cuéntame tu caso y seguro que vamos a poder solucionarlo.

¿Cuánto tiempo llevas sufriendo estreñimiento? Espero que mis consejos te sean de gran ayuda.

¿Síndrome premenstrual yo? ¡Nunca!

O cómo tener la regla sin que te enteres... Sí, esto de ser mujer, a veces es chungo. Visto objetivamente y así, desde arriba, parece que entre parir, sufrir retención de líquidos y menstruar cada 28 días, nos ha tocado la peor parte en la Evolución. Pero no, amiga,...

leer más

Guía fácil para hacer tu menú semanal

Organízate y triunfarás Si hay algo que se me pide constantemente entre diferentes tipos de clientes, eso es la organización y la planificación. Diseñé varios servicios para ayudar a planificar el menú semanal, precisamente porque es lo que más cuesta... En el podcast...

leer más
Cómo organizar tus menús y no perder tiempo cocinando

Cómo organizar tus menús y no perder tiempo cocinando

Del caos al orden

Llámame mente cuadrada, aburrida o poco impulsiva, pero el orden y la organización han sido siempre una fuente de energía para mí. Y lo he recomendado siempre, en temas de alimentación y salud: la improvisación y la desorganización te llevan a comer mal. Hace un tiempo a eso lo llamaron Batch Cooking. Y ahora yo te lo ofrezco en un planazo.

Porque he visto, con clientes de mi consulta e incluso con gente que lee mis artículos y me escribe, que el mayor problema hoy en día, o uno de los grandes problemas, no es tanto el no saber qué comer (no será por falta de información…) sino el cómo llevarlo a la práctica, cómo decidir qué y cuando comer, cómo comprar de forma inteligente y eficaz y, sobre todo, cómo cocinar cuando no tenemos tiempo.

Así que llega mi Plan Batch Cooking Menú.

¿Qué es y de qué me sirve?

El Plan Batch Cooking Menú es un sistema de organización de tu alimentación que, una vez activado, recibirás cómodamente en tu correo:

  1. Se trata de una suscripción mensual (y déjame decirte que a un precio de escándalo) que puedes activar y desactivar según tus necesidades.
  2. Cada viernes recibes en tu correo electrónico un menú semanal perfectamente equilibrado, saludable y delicioso.
  3. Junto con este, lo acompaña también la lista de la compra clasificada por grupos de alimentos.
  4. Las instrucciones para tu Batch Cooking, que no te llevará más de 2 horas de cocina y
  5. Dos recetas extraordinarias

De esta forma tú ganarás en tiempo libre, porque tras el Batch Cooking entre semana tan sólo tendrás que dedicar 15-20 minutos para cocinar tus platos. Aprenderás a organizarte. Conocerás nuevas y deliciosas recetas prácticas y aptas para el día a día ajetreado que llevamos. Ganarás salud, porque todos los menús son ricos en nutrientes, basados en alimentos frescos y sin procesados. Tendrás todo el trabajo hecho.

No es un Batch Cooking para cocinillas. Ni para probar recetas healthies que están de moda. Son menús de batalla, de los de toda la vida, para las que no tenemos tiempo de cocinar pero queremos comer comida real. Mi plan está trabajado desde mi punto de vista de nutriconista, madre, trabajadora y… como la mayoría de mujeres de mi entorno, casi malabarista ;).

Mis clientas como ejemplo:

Porque de hecho ellas, mis clientas, han sido, son y serán siempre, mi fuente de inspiración. Son sus necesidades y sus comentarios los que me inspiran a crear estos servicios. Te dejo con ellas:

“Acudí a Marta porque necesitaba poner orden en mi vida y mi alimentación. La verdad es que he leído muchos libros y blogs de alimentación porque siempre me han interesado, pero en mi día a día no tengo tiempo de cocinar y, sobre todo, de pensar qué hacer cada día para comer al mediodía y para las cenas en familia. Marta me ha enseñado lo fácil que es planificar menús equilibrados y lo práctico de invertir 2 horas del fin de semana a cocinar. ¡Me encanta el Bach Cooking!”. Eva.

“Contacté con Marta hace muchos meses por un problema de salud. En unas semanas de tratamiento empecé a mejorar y en sólo 3 meses aprendí a manejar mi situación. Pero luego le volví a pedir socorro, porque aunque aprendí qué comer y cómo, y lo integré enseguida (lo aprendido hace más de medio año es todavía hoy un hábito) no sabía cómo organizar mi compra y mis menús. Oí hablar del sistema de Batch Cooking y le pregunté. Marta siempre escucha las necesidades de la gente y adapta sus métodos a lo que queremos. Esta forma de organizar mis menús y cómo Marta te lo transmite es alucinante.” Mónica.

¿Qué te parece esta idea? Me encantaría saber tu opinión!

¿Síndrome premenstrual yo? ¡Nunca!

O cómo tener la regla sin que te enteres... Sí, esto de ser mujer, a veces es chungo. Visto objetivamente y así, desde arriba, parece que entre parir, sufrir retención de líquidos y menstruar cada 28 días, nos ha tocado la peor parte en la Evolución. Pero no, amiga,...

leer más

Guía fácil para hacer tu menú semanal

Organízate y triunfarás Si hay algo que se me pide constantemente entre diferentes tipos de clientes, eso es la organización y la planificación. Diseñé varios servicios para ayudar a planificar el menú semanal, precisamente porque es lo que más cuesta... En el podcast...

leer más