5 tips de la dieta cetogénica (parte 1)

5 tips de la dieta cetogénica (parte 1)

Ceto, cetogénica o keto

No te me alarmes. Si estás algo puesta en este sarao, seguramente el nombre “dieta cetogénica” como mínimo te sonará. Si estás flipando pepinillos, tranquila: no te voy a vender ninguna dieta de moda. Sigo siendo yo, la nutricionista anti-dietas. Pero es que últimamente se habla mucho en las redes sobre una tal “dieta cetogénica, ceto o keto”, e incluso he visto que la anuncian como la panacea anti-cáncer y anti-todo.

Así que, aquí vengo yo, a explicarte de una forma muy sencilla qué es la dieta cetogénica y por qué se habla tanto de ella. Como ya me conozco y tu a mí también, he decidido hacer el post en 2 partes, para que no nos den las uvas con la lectura… Porque escribir de esta dieta, da para mucha tecla.

Carbohidratos vs. grasas:

Tú, yo, y todo hijo de vecino disponemos de 2 fuentes principales de energía: la glucosa y la grasa. Cuando comes hidratos de carbono, el cuerpo los metaboliza en glucosa. ¡Pero para ello también gasta mucho! Así que, para generar energía, gasta mucha de la misma. La glucosa nos permite conseguir un pico de energía en un momento dado, cuando lo necesitas, pero nos consume mucho. Y que ésta sea nuestra principal fuente de energía nos agota (y nos obliga a estar comiendo cada dos por tres).

La segunda fuente energética son tus grasas (ácidos grasos). De esta ruta metabólica se obtiene mucha más energía, constante y de larga duración. Así que las grasas son una fuente energética más lenta pero más eficiente que los hidratos de carbono.

Entendido este pequeño paréntesis, ¿en qué consiste la dieta cetogénica? Pues precisamente en reducir el consumo de hidratos de carbono e incrementar el consumo de grasas buenas, a fin de forzar al organismo a quemar grasa. O sea, que la grasa sea tu combustible. Parecida a la dieta paleo, pero con unas proporciones mucho más escandalosas (esto ya te lo explicaré la semana que viene en la Parte 2).

Tip 1- Adelgaza:

Aunque no sea una dieta propiamente dicha para adelgazar, el hecho de que enseñes a tu metabolismo a combustionar grasas en lugar de depender del aporte de glucosa constante, lleva como efecto secundario, la pérdida de peso. Obvio: si quemas grasas, pierdes peso. Además, hay muchos estudios que comparan estrategias de pérdida de peso mediante dietas hipocalóricas y dietas cetogénicas, y parece que en estos últimos casos, se consigue más estabilidad en esa pérdida de peso. O sea, si pierdes peso mediante una keto, raro es que lo recuperes.

*Atención: jamás hagas una dieta cetogénica para perder peso durante mucho tiempo y sol@. Si tu objetivo es perder peso, yo te puedo ayudar a valorar cuál es la mejor estrategia para ti. Si lo que temes son las Navidades… ven a mi Workshop Super Navidades y te enseñaré a surfear las olas de turrones y mantecados.

Tip 2- Mejora tu rendimiento deportivo:

Si usas tus grasas como fuente energética de tus entrenamientos, obtendrás una energía de mejor calidad (algo así como comparar gasolina y diésel en tu coche), la recuperación será mucho más rápida y, además, no tendrás que ir repostando cada 2 por 3. Comerás menos veces y obtendrás un rendimiento superior.

Tip 3- Mejora la inflamación:

Cuando tu cuerpo funciona de manera cetogénica, los niveles de citoquinas inflamatorias (estudio) bajan. La inflamación, ya te he contado muchas veces que es más o menos el quid de la cuestión. Cada vez que comes, te inflamas o te desinflamas. E inflamarte supone problemas de salud, desde sobrepeso, alergias, migrañas y trastornos metabólicos más heavies.

Tip 4- Anti-cáncer:

Buf, lo he tenido que soltar… Supongo que por eso está siendo famosilla la keto… No te creas a nadie que te quiera vender la moto de que una dieta tal o cual te protegerá del cáncer. A estas alturas ha quedado claro que es algo más complicado que eso, ¿verdad? Lo que sí es cierto es que las células cancerígenas se pirran por el azúcar, y se ha visto, por lo tanto, que algunos tumores llegaban a morir (de hambre) al eliminar la glucosa y utilizar la grasa como fuente energética.

Sin duda es una estrategia interesante y lógica.

Y me quedo el tip 5 para la semana que viene, que te será menos curioso, pero mucho más útil.

¿Conocías la dieta cetogénica? Si la has probado o has experimentado con ella, ¡no dudes en comentarlo para ilustrarnos a tod@s!

5 tips de la dieta cetogénica (parte 1)

Ceto, cetogénica o keto No te me alarmes. Si estás algo puesta en este sarao, seguramente el nombre "dieta cetogénica" como mínimo te sonará. Si estás flipando pepinillos, tranquila: no te voy a vender ninguna dieta de moda. Sigo siendo yo, la nutricionista...

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¿Te gusta el chocolate?

¿Qué tendrá el chocolate.... ...que tiene tantos fieles adictos? Casi podríamos decir que el mundo se divide en dos grupos: los amantes de lo dulce, y los amantes de lo salado. O sea, que eres del grupo "chocolate" o del grupo "jamón". Pero incluso yo, que confieso...

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¿Comer 5 veces al día?

Pues si comes 5 veces al día... envejecerás.   ¿A que no te esperabas eso? ¡Pero si precisamente eso es lo que dice todo el mundo! ¡Todos sabemos que tenemos que comer 5 veces al día para estar sanos! ¿Verdad? Bueno, pues yo te pregunto: y si no, ¿qué? ¿Qué pasa si...

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¿Te gusta el chocolate?

¿Te gusta el chocolate?

¿Qué tendrá el chocolate….

…que tiene tantos fieles adictos?

Casi podríamos decir que el mundo se divide en dos grupos: los amantes de lo dulce, y los amantes de lo salado. O sea, que eres del grupo “chocolate” o del grupo “jamón”. Pero incluso yo, que confieso que soy más jamonera que dulzona, hay días, momentos o épocas que me pirro por un buen cacho de chocolate. Porque claro, cuando este apetece, no te conformas con un cuadradito ridículo no… ¡Quieres un cacho gordo de chocolate!

El chocolate incluso se asocia a ideas o connotaciones sexuales. Quizá por la fuerte influencia de la publicidad, fácilmente nos imaginamos un rostro de una mujer deseosa, con carnosos labios rojos, devorando sensualmente un cachito de este manjar. ¿Verdad? Parece ser, pues, que comer chocolate nos da placer.

Bueno, pues ni idea de eso. Lo que sí te voy a contar es …

¿Qué tiene el chocolate?

El cacao, su principal ingrediente (o este debería serlo) es un fruto muy antioxidante rico en minerales, vitaminas y fibra. Para más detalle, el cacao:

  • Tiene más antioxidantes que el té verde. Los antioxidantes, de los que te hablo muy a menudo, previenen el envejecimiento celular, protegen de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer.
  • Rico en magnesio, nos ayuda a regular nuestro nivel de estrés.
  • Su calcio ayuda a fortalecer huesos y dientes. ¡Cuidado! Si este cacao lleva mucho azúcar… olvídate de este punto.
  • Contiene fibra y…
  • Triptófano, un aminoácido que interviene en la producción de serotonina. Lo que es lo mismo: te hace feliz.

El cacao, en general, está indicado como preventivo de muchas enfermedades y te recomiento muchísimo que lo incluyas en tu dieta habitual.

Seguro que a más de una le he alegrado el día pero… ¿Qué pasa con el chocolate? Fácilmente un ingrediente tan sano se puede convertir en un producto vendido de forma masiva y que atenta contra nuestra salud. Cacao sí, chocolate no. O sea, nada de chocolate blanco ni de chocolate con leche. ¿Que te gustan más? Claro, porque llevan mogollón de azúcar y grasas hidrogenas, creadas precisamente para que te gusten.

Yo, que no suelo ser fan del chocolate, aunque suelo tener en casa cacao puro para mis batidos y alguna receta, y tabletas de chocolate al 80% mínimo… acabo de descubrir el Raw Chocolate.

Raw Chocolate:

Chocolate “raw” o crudo, no se tuesta, sino que se muele en frío. De esta forma tanto sus nutrientes antioxidantes como su aroma y sabor se mantienen intactos.

Es ecológico y tiene un alto porcentaje en cacao, y el resto de ingredientes (azúcar de coco, lúcuma, vainilla) también son de producción ecológica.

He probado la tableta de cacao con almendra y baobab, y la barrita de chocolate crudo con nibs de cacao. Esta última es de un sabor intenso, muy aromática, que seguro te gustará si eres fan del chocolate negro. La primera, con almendra y baobab, es más suave y delicada. Cada mordisco te sorprende por su extraordinario sabor y sus crujientitos trocitos de almendra. Sin duda, ha sido mi preferida. Y bueno, el envoltorio de ambas es todo un arte y ya nos indica: “eat to happier”. Pues pienso, a ver, si es tan sano, me ayuda a no envejecer, me da un plus chín de energía y encima, está riquísimo y comerlo nos hará felices… ¿cómo no vamos a integrarlo en tu dieta habitual?

Cuéntame, ¿has probado el chocolate raw? ¿Qué tipo de chocolate tomas? Si te animas a probar estos, estaré encantada de leer tus comentarios.

5 tips de la dieta cetogénica (parte 1)

Ceto, cetogénica o keto No te me alarmes. Si estás algo puesta en este sarao, seguramente el nombre "dieta cetogénica" como mínimo te sonará. Si estás flipando pepinillos, tranquila: no te voy a vender ninguna dieta de moda. Sigo siendo yo, la nutricionista...

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¿Te gusta el chocolate?

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¿Comer 5 veces al día?

Pues si comes 5 veces al día... envejecerás.   ¿A que no te esperabas eso? ¡Pero si precisamente eso es lo que dice todo el mundo! ¡Todos sabemos que tenemos que comer 5 veces al día para estar sanos! ¿Verdad? Bueno, pues yo te pregunto: y si no, ¿qué? ¿Qué pasa si...

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¿Por qué no adelgazo?

¿Por qué no adelgazo?

El caso de la dietoadicta

Dime si es tu caso, o si conoces a alguna amiga, prima o vecina, que le ocurra esto: Desde que tienes uso de razón has ido de dieta en dieta como si del juego de la oca se tratara. Has probado de todo, batidos, detox, y dietas con nombres de lo más variopintos. En el restaurante siempre te pides ensalada y, a lo sumo, algo de plancha de segundo. Y no adelgazas ni a tiros. Tu caso (o el suyo) es el de la “dietoadicta”: toda tu vida a dieta y las pruebas todas, las de la consulta más chic de la ciudad hasta la que te pasa la vecina o lees en la revista de la pelu. Y tu te dices,¿por qué no adelgazo?

Lo que no debes hacer.

Si quieres perder peso y no hay forma humana de conseguirlo, te voy a contar lo que jamás tienes que hacer. Y tú repítete a tí misma (y entiéndelo):

1- No adelgazo por contar calorías. Como dice el anuncio aquél, “la vida no está hecha para contar calorías”, ¿verdad? Pero te voy a decir por qué no debes darle tanta importancia a las calorías, y esto te va a sorprender: el hecho de contar calorías es pasarle la pelota a la dieta. Y la dieta no tiene la culpa de que no adelgaces: tú eres la única responsable de tu salud. No pruebes más dietas, ellas no te van a adelgazar. Toma tú el control de la situación.

2- No adelgazo por tomarlo todo light. Sé que temes a la grasa, pero de verdad verdadera, la grasa no engorda. Es más, la necesitas. Olvídate de los desnatados y lights y come comida real.

3- No adelgazo por comer poco y a menudo. En el artículo de la semana pasada ya te conté por qué no debes comer cada 3 horas pero ahora doy un paso más: si comes poco en las comidas principales, vas a estar todo el día picoteando y, para más inri, tu sistema nervioso simpático no se activará, o sea, que en todo el día no quemarás ni un miligramo de grasa. Comer poco y a menudo, engorda.

4- No adelgazo porque me he acostumbrardo a ir estreñida. Si toda tu vida tu intestino ha sido perezoso, hay que poner ya una solución. Ir estreñida puede darte una pista de que algo no estás haciéndolo bien. Arregla tu intestino, y recupera tu peso y tu salud.

Hazlo al revés

Obsesionarte con el peso deseado va a frustrarte. No lo hagas porque terminarás con tu paciencia y tu motivación inicial se esfumará en un periquete. Hazlo al revés: disfruta del momento de cuidarte. Disfruta, aprecia, agradece el placer de preparar tu comida sana, felicítate cada vez que vas al gimnasio, etc. Celebra el momento actual, el esfuerzo, no lo que quieres conseguir.

Y olvídate de las dietas. Te lo he dicho más de una vez… sé que soy peor que el ajo, pero es que no hay otra. Cuidate: come comida real sin procesados, muévete y haz cosas que te hagan feliz. Eso, cuidarte, es amarte. Yo siempre he pensado que en esta vida me ha tocado un cuerpo, y tengo que ser consciente del estado del mismo, y responsabilizarme para cuidarlo y amarlo. ¿Quién si no lo va a hacer?

Tu sobrepeso u obesidad es un efecto secundario de unos hábitos de vida no saludables. ¡Pero el tratamiento es gratis y sin contraindicaciones!: se trata simplemente de dedicar unos minutos cada día a cuidarte.

Cambia tu forma de comer (aquí te explico cómo hacerlo), de pensar, de moverte, de vivir… y el sobrepeso desaparecerá.

Ya es hora de que dejes de sentirte agobiada y perseguida por cánones de belleza que no puedes alcanzar. Asume la responsabilidad de tu peso y de tu salud, y si crees que es el momento, y necesitas mi apoyo yo seré tu guía para que consigas tu objetivo de sentirte más bonita, más feliz y más sana.

¿Cuántos de esos “errores” cometes? ¿Te atreves a cambiarlos?

¿Por qué no adelgazo?

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¿Comer 5 veces al día?

¿Comer 5 veces al día?

Pues si comes 5 veces al día… envejecerás.

 

¿A que no te esperabas eso? ¡Pero si precisamente eso es lo que dice todo el mundo! ¡Todos sabemos que tenemos que comer 5 veces al día para estar sanos! ¿Verdad? Bueno, pues yo te pregunto: y si no, ¿qué? ¿Qué pasa si comes, por ejemplo, 4 veces al día? ¿O 3?

Comer 5 veces al día es uno de los mitos alimentarios que está más profundamente arraigados en la población. Y no está suficientemente justificado. Y así de claro te lo digo: ESTOY EN CONTRA DE COMER 5 VECES AL DÍA.

No quiero que este sea un post muy espeso de contenidos (aunque sin duda el diálogo nos daría para largo). Mi intención es que sea un artículo que te haga reflexionar. Y ya, si tú no comes 5 veces al día, que te quites el peso de la mala consciencia de encima.

Primer pensamiento inocente:

Hacemos tres ingestas principales, desayuno comida y cena; y dos snacks a media mañana y media tarde respectivamente. La importancia de estos snacks nos la recuerda constantemente la industria alimentaria. Un snack saludable que nos da la Naturaleza puede ser fruta o frutos secos. Pero de esos 14 snacks semanales, ¿cuántos son procesados y cuantos saludables? Es decir, ¿cuántas barritas, galletas o bollería tomas en comparación con la fruta?

Sin duda, estas 2 ingestas a media mañana y a media tarde son una excelente apuesta de la industria alimentaria, que sabe que es más probable que meriendes una barrita (energética, con fibra o super healthy) que no un plato de coliflor. Además, ¡menudo rollazo tener que llevar siempre en el bolso algo para picotear!

Es más, en consulta suelo encontrarme personas que llevan muy bien su alimentación diaria y cada día a la hora de la merienda, el monstruo de las galletas se apodera de ellas. La merienda es, sin duda, una hora crítica…

Segundo pensamiento inocente:

Cada vez que comemos ponemos en marcha nuestro Sistema Nervioso Parasimpático, que es el que se encarga principalmente de la digestión y del sueño. Como nuestra principal preocupación como especie es y ha sido siempre sobrevivir, cuando comemos, nuestro organismo pasa de todo lo que no tenga que ver con digerir. Tu cuerpo, en modo “parasimpático” activado va a centrarse en hacer la digestión, dejando otras reacciones metabólicas importantes para otro momento.

Entonces, si comes 5 veces al día, o sea, cada 2-3 horas, ¿cuándo vas a dedicarte a no envejecer, a renovar tus células, a crecer, etc.? ¡Si estás todo el día digiriendo! Y eso también es válido (y mi experiencia en consulta me lo reafirma) sobre todo ante una Diabetis, por ejemplo. ¡Qué mal hechas las dietas tradicionales para tratar la Diabetis, madre mía!

Tercer pensamiento inocente:

Este tiene que ver con el movimiento, con el uso de tu energía. Pues cuando estás en modo parasimpático, como te he dicho después de comer, tu fuente energética es de muy mala calidad, corta, ineficaz y patosa. Te lo expliqué bien en mi artículo sobre el Ayuno intermitente, pero básicamente, si vas a hacer deporte (algo imprescindible para que tu cuerpo esté sano y ágil), o vas a trabajar o a hacer cualquier cosa en que tengas que estar activo, comiendo 5 veces al día no encuentras el momento ideal para ello.

¡Deja descansar tu cuerpo (tu digestión), y sal a correr!

Cuarto pensamiento inocente:

Evolutivamente hablando no es ni lógico ni natural pensar que hemos comido a lo largo de nuestra historia evolutiva cada 3 horas. A ver, que llevamos más de 1,990.000 años en este mundo, y obviamente, no hemos tenido neveras ni reservas alimentarias hasta hace un suspiro de vida. ¿A quién se le ocurre decir que estaremos sanos comiendo 5 veces al día, cuando llevamos tantos miles de años haciéndolo una o dos veces? Perdona que lo diga así, pero los del s.XXI realmente tenemos una prepotencia alucinante.

Jamás de los jamases se ha comido tanto. Ni tantas veces, ni tanta cantidad.

Quinto pensamiento inocente:

Siempre he sido de letras. Y las pasé canutas en la universidad cuando tenía que estudiar química, farmacia y qué sé yo… A mí que tanto me tira el arte, la escritura, la música… no soy de números. Y una vez más, te lo demuestro: es más importante la calidad de tu dieta que no el número de veces que comes.

¿Crees que una dieta formada por desayuno, comida y cena saludables, va a ser más sana si le añadimos a media mañana un bocadillo de nocilla o unas galletas? ¡No! ¡Por supuesto que no! Ni tan siquiera si le añades una barrita paleo sin gluten y sugar free.

Así que olvídate de la cantidad de veces que comes, y céntrate en el contenido de tus ingestas (aquí te expliqué cómo mejorar tu dieta). Sé que estás acostumbrada a comer 5 veces al día, porque nos lo han grabado en sangre… Pero si vas tomando consciencia de tu cuerpo, de tus necesidades reales, sabrás distinguir esa hambre emocional o esa hambre rutinaria (porque toca, porque es la hora) del hambre real. Por ejemplo, cuando me dicen “es que Marta, a media mañana necesito aunque sea 2 galletas y un café, que si no me desmayo”; bueno, querida, si con 2 galletas te sacias, te aseguro que eso no es hambre real, ok?

Es mejor opción comer de verdad pocas veces, que comer poco y muy a menudo. Mi moraleja de hoy: COME CUANDO TENGAS HAMBRE, ni más, ni menos. Pero hambre real.

Un poquito más en este estudio, este y este.

 

¿Cuántas veces comes al día? Y si hay media mañana o media tarde, ¿cuál es tu elección?

5 tips de la dieta cetogénica (parte 1)

Ceto, cetogénica o keto No te me alarmes. Si estás algo puesta en este sarao, seguramente el nombre "dieta cetogénica" como mínimo te sonará. Si estás flipando pepinillos, tranquila: no te voy a vender ninguna dieta de moda. Sigo siendo yo, la nutricionista...

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¿Comer 5 veces al día?

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Halloween: un menú terroríficamente saludable

Halloween: un menú terroríficamente saludable

Pero haber, ¿puede existir un menú terrorífico, y a la vez que sea saludable? ¡Pues claro que sí! La verdad es que este es el primer año que estoy metida en este berengenal del Halloween… Solía ser más de panellets y castañas, por eso de la tradición. Pero oye, que digo yo, que bien podemos celebrar un menú terrorífico y luego brindar acompañados de unos ricos panellets, ¿verdad?

El año pasado te expliqué por las redes mi receta de panellets sanotes… y esta vez, contagiada por el entusiasmo de mi amiga Idoia de Villucraft, que es una forofa de Halloween (¡me contó que montaban unas fiestukis de miedo!), pues me dije, oye Marta, haz un menú saludable, que inspire a todas aquellas personas como Idoia, que celebran una noche de susto.

Y en estas estoy: te presento mi menú terroríficamente saludable.

Sopa de sapo:

Aunque muchos son los que hablan delicias de las ancas de rana, yo no, no las he probado nunca y vamos a hacer una sopita mucho más veggie… La gracia de esta sopa, al igual que el resto del menú, será la presentación. Es una sopa verde, porque es de aguacate súper healthy, pero la llamamos “de sapo”. ¡Para algo estamos en Halloween!

Ingredientes:

  • 1 kg aguacates en su punto
  • sal y pimienta
  • zumo de limón
  • AOVE
  • 1/2 L de caldo de huesos (también puedes hacerla con caldo vegetal)

Rocía los aguacates pelados con zumo de limón. Tritura la carne del aguacate con un poquito de caldo, sal y pimienta. Cuando esté bien triturado, sigue añadiendo caldo hasta conseguir la textura deseada. Sirve con gracia, en un bol envejecido, a lo bruja pirula.

Pimientos lúgubres del cementerio:

La verdad, si se te ocurren títulos mejores para el menú, te lo dejo en tus manos… Aquí sí que tienes que demostrar que eres algo “manitas”. ¿Sabes la típica calabaza vacía con ojos y boca de miedo? Pues vamos a hacer lo mismo con unos pimientos rojos lo más cuadrados e iguales posibles. Uno por comensal.

Ingredientes:

  • 1 pimiento rojo por persona
  • Arroz basmati integral
  • Ajos negros
  • Cebolla morada
  • AOVE
  • Sal

Primero limpia y vacía los pimientos, y dales ojos y boca. Reserva. Hierve el arroz (1 taza por persona) en agua y sal, escurre y resera. Pon en una sartén con un poquito de aceite una cebolla morada picada con una pizca de sal marina. Saltéala hasta que cambie de color, vigilando que no se queme. Añade unos ajos negros picados (también, uno por persona), y deja que se mezclen aromas y sabores junto con la cebolla. Añade el arroz para darle unas vueltas. Deja que se temple y sírvelo dentro de los pimientos.

Langostinos asesinos con…

Ay madre, qué fatal poniendo nombres… no me lo tengas en cuenta. Esto ni es una receta. Simplemente servirás unos langostinos hechos al horno con ajo, perejil y sal Maldon, en un cuenco cóncavo, puestos alrededor del mismo, como saliendo de éste.

… huevos arácnidos

Estos huevos son una monada. Bueno, pero monos en plan miedo eh! que estamos en Halloween!

Ingredientes:

  • huevos duros
  • aguacate
  • atún en conserva
  • aceitunas negras sin hueso

Una vez tengas los huevos cocidos, pártelos por la mitad a lo largo y vacía la yema. En un bol, con la ayuda de un tenedor haz una mezcla bien homogénea con las yemas de los huevos, el aguacate y el atún en conserva escurrido. Rellena los huevos con esta mezcla. Ahora vuelve a conectar con tu parte más delicada: parte por la mitad, a lo largo, las aceitunas negras. Encima de cada huevo (encima del relleno), pon media aceituna y con la otra mitad de la aceituna haz “patitas”. Cada huevo tendrá una araña.

Pinchos de Halloween

Porque todo en este mundo tiene su color. Navidad es roja y verde (¿o será blanca?), San Valentín rojo, primavera verde y multicolor. Y Halloween es naranja y negro. Así que buscamos un postre sano que nos de ese toque colorista… ¡y qué fácil es! Unas moras negras y un mango. Mmm….

Simplemente haremos unos pinchos a modo de banderola, alternando las moras con cubitos de mango.

Todo este menú es rico en fibra, antioxidante, con aminoácidos esenciales, nada feo que nos ponga malos… y con algo de atrezzo y mucha actitud, se convertirá en un auténtico menú terroríficamente saludable… hahaha (risa de miedo). Idoia, amiga, cuéntame qué te parece, chica: ¿te da susto este menú?

¿Sueles celebrar Halloween? Si es así, me encantaría que probaras mi menú. Y si es tu primera vez, atrévete… está de miedo… 😉 ¡Cuéntame, anda!

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